El riesgo país volvió a retroceder y se ubicó en 404 puntos básicos, su nivel más bajo en ocho años, luego de que el Gobierno nacional concretara el pago de 2.500 millones de dólares correspondientes a vencimientos de bonos bajo ley extranjera y presentara su programa de financiamiento para 2026 y 2027. Aunque este jueves no hubo operaciones en el mercado local por el feriado del Día de la Independencia, los bonos argentinos sí registraron movimientos en las plazas internacionales.

El cumplimiento del vencimiento con acreedores privados era un escenario esperado por los inversores, aunque su concreción fue interpretada como una señal favorable para la deuda soberana argentina. A ese factor se sumó la buena recepción que tuvo el programa financiero presentado esta semana por el Poder Ejecutivo, que detalla cómo planea afrontar compromisos por US$19.200 millones durante 2026 y otros US$24.900 millones en 2027.

Según el esquema oficial, el financiamiento provendrá de cinco fuentes principales: compras de divisas al Banco Central por parte del Tesoro, emisiones de deuda en el mercado doméstico, privatizaciones, acuerdos de financiamiento bilateral y préstamos respaldados por organismos internacionales. En conjunto, las adquisiciones de dólares al BCRA y las colocaciones de deuda local aportarían unos US$22.600 millones, casi la mitad de los US$47.800 millones que el Gobierno proyecta obtener en los próximos dos años.

La presentación fue valorada positivamente por distintos analistas del mercado. Un informe de IEB sostuvo que la difusión de una hoja de ruta financiera aporta previsibilidad frente al elevado volumen de vencimientos previsto para 2027, un año que además estará atravesado por las elecciones presidenciales. La sociedad de bolsa destacó que el programa luce “posible” y sin supuestos excesivamente optimistas, al considerar que se apoya en un equilibrio cambiario que permitiría al Tesoro comprar divisas al Banco Central sin comprometer la acumulación de reservas.

El informe también remarcó que ese esquema debería permitir al Banco Central afrontar los vencimientos de los bonos BOPREAL, que ascienden a unos US$5.300 millones, al tiempo que continúa fortaleciendo las reservas internacionales. Ese escenario contribuyó a mantener al riesgo país en mínimos de varios años y alimentó las expectativas de que el indicador pueda perforar próximamente la barrera de los 400 puntos básicos, un umbral seguido de cerca por el mercado.

En ese contexto, Francisco Speroni, analista de estrategia de Cohen Aliados Financieros, señaló que una eventual baja del riesgo país hacia los 300 puntos abriría espacio para una mayor valorización de los bonos soberanos. Según sus estimaciones, los títulos de corto plazo podrían subir entre 1,7% y 5,3%, mientras que los de mayor vencimiento tendrían un potencial de apreciación de entre 6,2% y 7,5%. El especialista agregó que los principales beneficiados serían los Bonares, emitidos bajo legislación argentina, debido a que actualmente cotizan con descuentos superiores respecto de los Globales bajo ley extranjera.