La mejora de la percepción de los inversores sobre la economía argentina volvió a reflejarse este jueves en los mercados financieros. El riesgo país perforó los 450 puntos básicos y cerró en 443 unidades, su nivel más bajo desde la asunción de Javier Milei, impulsado por la suba de los bonos soberanos en dólares y por la reciente mejora en la calificación crediticia otorgada por las agencias internacionales.

El movimiento se produjo luego de que Standard & Poor’s elevara la nota de la deuda argentina, siguiendo una decisión similar adoptada previamente por Fitch. La mejora en la evaluación del crédito soberano fortaleció la demanda por títulos públicos y redujo el costo de financiamiento del país, acercándolo a la posibilidad de regresar a los mercados internacionales de deuda, algo que no ocurre desde 2018.

Con el actual nivel de riesgo país, la Argentina podría emitir bonos a diez años a tasas de entre 8,5% y 9% anual en dólares, una mejora significativa respecto de las tasas de dos dígitos que enfrentaba apenas semanas atrás. Aunque el ministro de Economía, Luis Caputo, ha insistido en que no tiene intención inmediata de volver a endeudarse en los mercados internacionales debido al elevado costo financiero, la caída del indicador modifica el escenario y amplía las opciones de financiamiento para el Gobierno.

La expectativa de los inversores también está puesta en el próximo vencimiento de deuda previsto para julio, cuando el Estado nacional deberá afrontar pagos por unos US$4.300 millones. En el mercado consideran probable que una parte de esos fondos regrese posteriormente a los bonos argentinos a través de reinversiones, lo que podría impulsar una nueva suba de las cotizaciones y una baja adicional del riesgo país hacia niveles de entre 350 y 400 puntos básicos.

La mejora no se limitó a la deuda soberana. Las acciones argentinas registraron fuertes ganancias tanto en Buenos Aires como en Wall Street. Los ADR bancarios lideraron las subas y recuperaron el terreno perdido durante la primera parte del año. Banco Macro avanzó 11,7%, Galicia trepó cerca de 12% y Supervielle ganó 12,7%, logrando que el sector financiero vuelva a mostrar rendimientos positivos en 2026.

En paralelo, el índice S&P Merval medido en dólares alcanzó los 2.240 puntos, su nivel más alto del año y cerca de los máximos registrados a fines de 2024. La recuperación de los activos argentinos encontró además un contexto favorable en los mercados internacionales. Wall Street cerró la jornada con fuertes avances: el Dow Jones ganó 1,8%, el S&P 500 subió 1,7% y el Nasdaq lideró con una mejora cercana al 2,5%.

Los inversores encontraron señales de alivio en el plano geopolítico tras conocerse avances diplomáticos que redujeron los temores a una escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La posibilidad de una distensión en Medio Oriente favoreció una baja en los precios internacionales del petróleo y estimuló una mayor demanda de activos de riesgo, beneficiando especialmente a las acciones tecnológicas y a los mercados emergentes, entre ellos el argentino.