Una juez procesó por abuso sexual al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, por una denuncia presentada por una joven que trabajó con el dirigente justicialista como secretaria privada. Espinoza mantendrá la libertad, pero tiene prohibido el contacto con la víctima. Además fue embargado en un millón y medio de pesos, según el fallo.

Si bien el intendente matancero rechazó la acusación, la jueza María Fabiana Galletti consideró que el relato de la denunciante, que aseguró haber sufrido tocamientos sin autorización, “se encuentra respaldado con las conclusiones de los especialistas en la materia” cuando la entrevistaron durante la instrucción.

La víctima es pareja de un empresario amigo de Espinoza y presentó su denuncia en mayo de 2021, pocos días después de su ingreso a la municipalidad. También aseguró que estaba “en negro”. La causa estuvo a punto de caerse porque la denunciante viajó al exterior.

Contó en aquel momento que Espinoza la abusó sexualmente mediante tocamientos en su departamento en Capital en mayo de ese año. El intendente peronista había ido a su casa con la intención de cenar con ella. La joven le dijo que no entendía y el político le preguntó “qué cosa no entendía”.

Incluso su novio le aseguró que era una situación normal y que Espinoza, como era una persona pública, no podía ir a un restaurant. Si bien cenaron, no pasó nada, pero la escena se reiteró a los pocos días, pero ya con algunas preguntas de carácter personal. Finalmente, detalló que en la tercera cita se produjo el hecho denunciado.

Según el relato de la víctima, Espinoza la obligó a hacerle masajes y se desabrochó la camisa. A pesar de que la mujer le pidió que se retirara, el intendente luego se quitó el pantalón y quedó en ropa interior.

El imputado la tiró a la cama, donde comenzó a besarla por encima de la ropa. También dijo: “Quedate tranquila, siempre te tuve ganas, va a estar todo bien“. También le pidió que le practicara sexo oral. La víctima se resistió a que Espinoza la desvistiera, hasta que frente al rechazo, el jefe comunal de La Matanza dijo: “Listo, ya se terminó todo, me voy, no te preocupés“.

Si bien la mujer le preguntó si la iba a despedir, Espinoza le dijo que no. “Sos una boluda, no sabés lo que te perdés“, le replicó el hombre.

Espinoza también fue denunciado por desobediencia, ya que luego de que se radicó la denuncia el intendente intentó contactar a la víctima, ya en julio.

En el fallo, la jueza Galletti sostuvo que “habré de tomar el descargo del imputado como un vano intento de mejorar su comprometida situación procesal, habida cuenta que basa su defensa en cuestionar a la víctima a lo largo del desarrollo de esta causa, realizando un juicio de valor sobre el modo en el que (la víctima) debió reaccionar frente a los hechos denunciados -lo que para el tribunal no deja más que entrever el temor por ella vivenciado justamente a raíz de lo ocurrido-, sin que sus dichos en rigor de verdad, encuentren asidero en alguna otra prueba en autos“.

La magistrada rechazó la versión de Espinoza, quien aseguró que la víctima no trabajaba en el municipio, pero luego dijo que sí lo hizo por 15 días. También negó haber estado en el departamento de la joven. Posteriormente, el intendente reconoció que sí estuvo, pero por cuestiones de trabajo.

Ahora se espera la apelación de la defensa tras el fallo, que fue dictada la semana pasada.