Según informó la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham), Argentina no se verá afectada por la reciente decisión del gobierno de Donald Trump de incrementar los aranceles a las importaciones de acero y aluminio.
La medida, impulsada por la administración de Donald Trump, busca proteger la industria local y reducir el déficit comercial con las principales economías con las que mantiene una balanza negativa.
Un informe de AmCham destacó que las prioridades del gobierno estadounidense están enfocadas en aumentar los aranceles a los diez países con los que mantienen los mayores déficits comerciales.
Entre ellos figuran China (US$295.400 millones), la Unión Europea (US$235.600 millones), México (US$171.800 millones) y Vietnam (US$123.500 millones), entre otros. En este contexto, Argentina no figura entre los principales objetivos de la política arancelaria de Washington.
Además, el informe señala que existen “serias posibilidades” de que Argentina, junto con Uruguay y Ecuador, avance en la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos en el futuro. La entidad destacó el interés del país norteamericano en la Argentina debido a su papel clave en sectores estratégicos como minerales, cítricos y energía.
Por otra parte, la suba del 25% en los aranceles a las importaciones de aluminio, que impactaría en la empresa argentina Aluar, quedó suspendida al menos hasta el 12 de marzo, según la información de AmCham.
El informe también detalla que la estrategia comercial de Trump se basa en tres ejes: la protección de la seguridad nacional, la reciprocidad en los aranceles y la reducción del déficit comercial con sus principales socios.
En esa línea, el mandatario ya anunció un arancel extra del 10% para productos chinos y evalúa restricciones extensoras a bienes de otros países, como México, si contienen componentes de origen chino o si las empresas importadoras tienen capitales provenientes de China.
En este contexto, Argentina observa atención con el desarrollo de las negociaciones comerciales y la posible apertura de nuevas oportunidades en su relación con Estados Unidos.
