En una nueva medida orientada a reforzar el orden fiscal y optimizar la distribución de los recursos públicos, el Gobierno nacional anunció este martes que más de 15.500 usuarios residenciales de Puerto Madero y barrios cerrados del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) dejarán de recibir subsidios a las tarifas de energía. La decisión se enmarca en una recategorización automática que alcanzará tanto a los servicios de electricidad como de gas.
El vocero presidencial Manuel Adorni fue el encargado de comunicar la medida en su habitual conferencia de prensa. Allí explicó que la eliminación de los subsidios abarcará a clientes de las distribuidoras Edenor, Edesur, Metrogas y Gas Natural, y que permitirá al Estado ahorrar alrededor de 3.000 millones de pesos anuales.
“No más subsidios a quienes no los necesitan”, sostuvo Adorni, y agregó que la mayoría de estos usuarios se habían inscripto falsamente como hogares de ingresos bajos o medios, pese a que “muchos tienen piletas climatizadas y consumos comparables con los de una pyme promedio”.
El Gobierno justificó la iniciativa como un paso necesario para sanear el sistema tarifario, que según el vocero presidencial fue “devastado por el despilfarro de 150 mil millones de dólares en subsidios durante los últimos 20 años”. Afirmó además que esta acción busca “garantizar una distribución eficiente, justa y transparente de los recursos públicos”, bajo el principio de que “la energía cuesta, y quien puede pagarla, debe hacerlo”.
