El Gobierno de Javier Milei anunció el comienzo de la fase III de su plan económico en el que cuenta con varios puntos clave. Uno de ellos es la reducción de la inflación sumada a la baja del ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial al 1% mensual. El Ejecutivo calcula que los índices inflacionarios mensuales perforarán el 2% recién a mitad de año.
En el Banco Central retocarán el “crawling peg”, que implementó el propio Milei luego de la devaluación implementada en diciembre de 2023. En el organismo encabezado por Santiago Bausili sostienen que reducir el ritmo devaluatorio permitirá alinear el tipo de cambio con un contexto de menor presión inflacionaria.
Otra medida que continuará es el dólar blend exportador, que desvía 20% de las liquidaciones al tipo de cambio contado con liquidación. A esto se suma el límite cruzado entre operaciones en el mercado oficial y los paralelos, o la remisión de utilidades a casas matrices.
Pero en Casa Rosada precisaron que el tipo de cambio más lento comenzará a ejecutarse luego del que el directorio del BCRA decidiera la semana pasada reducir la tasa de interés nominal anual de 32% a 29% (2,4% efectivo mensual), lo que implicará un menor rendimiento para las inversiones en moneda local. Esto mantendrá el atractivo del carry trade para obtener altas tasas en dólares.
“El Directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso reducir la tasa de política monetaria de 32% a 29% de TNA. La tasa de interés de pases activos también se reduce de 36% a 33 por ciento. Estas tasas regirán a partir del viernes 31 de enero. La decisión del Directorio se fundamenta en la consolidación observada en las expectativas de baja de la inflación”, explicó un comunicado emitido por el Banco Central.
Para analistas económicos, la tasa de interés planteada por el Ejecutivo alentará a una liquidación anticipada de divisas de los agroexportadores luego de la baja temporal de retenciones. Esta nueva pauta cambiaria apunta a la implementación de un nuevo escenario de tasas de referencia, que buscará mantener el atractivo de las inversiones en pesos y morigerar las presiones en la brecha y en las reservas del Banco Central.
Por otro lado, el BCRA cerró el primer mes del año con una compra de 1.748 millones de dólares. Esta tendrá una fuerte caída en el primer trimestre el año, cuando el Ejecutivo deba pagar 655 millones de la divisa norteamericana en concepto de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI). De este modo, se cumplirá con el primer compromiso de deuda del año.
Los próximos vencimientos serán en mayo por casi USD 630 millones, mientras que en agosto el monto a pagar es de USD 500 millones más en agosto y otros USD 650 millones. Todos bajo el concepto de intereses.
