Mediados de abril fue el plazo que estableció la Casa Rosada para el tratamiento de la nueva ley Bases en el Congreso. Por eso, esta semana será clave para avanzar con las negociaciones de cara al tratamiento del proyecto de ley como del DNU 70/23 que debatirá la Cámara de Diputados, tras su rechazo en el Senado. En el medio se encuentran los reclamos de los gobernadores y la incertidumbre sobre la capacidad que tendrá el Gobierno de Javier Milei para lograr los consensos necesarios.
Delegación de facultades, el retorno de Ganancias y la reforma previsional son los puntos a negociar entre La Libertad Avanza con la oposición dialoguista. Además, se sumarán los pedidos de los mandatarios provinciales que presionan por un aumento de las partidas presupuestarias o el retorno de las obras públicas paralizadas en todo el país.
Frente a las diferentes expresiones de las máximas autoridades provinciales es que el ministro del Interior, Guillermo Francos junto al jefe de Gabinete, Nicolás Posse llevarán adelante una serie de reuniones durante esta semana con los principales referentes de la oposición dialoguista como también con los gobernadores.
La intención del Ejecutivo es llegar con “los acuerdos cerrados” para el inicio del debate tanto de la nueva “Ley Bases” como del DNU 70/23 y así evitar un nuevo revés político.
Los pedidos de la oposición dialoguista
Con la caída de la recaudación y del cese de las transferencias directas por parte del Estado nacional, las Provincias se encuentran sus arcas al borde de estar “al rojo”. Por eso, uno de los pedidos que le han hecho al presidente Javier Milei es la posibilidad de coparticpar una parte de los impuestos al Cheque o del PAIS pese a la negativa del Ejecutivo.
La posibilidad de que vuelta la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias se encuentra trabada por la negativa de los gobernadores patagónicos ya que consideran que su población se verá perjudicada con dicho tributo. Mientras que el resto de los mandatarios ven con buenos ojos el retorno de ese ítem ya que le significaría un importante ingreso de dinero.
La reforma laboral, incluida en el DNU 70/2023 y suspendida por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, fue un pedido de los bloques “amigos” al Gobierno, que ven en la presentación de “leyes espejo” la posibilidad de salvar del megadecreto las medidas que ellos consideran más virtuosas.
Pese a establecer un aumento por decreto, la fórmula previsional será un punto por el cual la oposición dialoguista ejercerá presión para su tratamiento. La intención del Gobierno es empalmar la fórmula vigente –que combina variación salarial y la recaudación de la Anses– con la nueva modalidad de actualización por el índice de precios al consumidor (IPC), que se aplicaría recién en julio.
Para los dirigentes de la oposición, esa propuesta es insuficiente y pretenden que el Gobierno contemple el poder adquisitivo perdido durante enero, cuando se registró un 20,6% de inflación.
Por último, se encuentran las famosas facultades delegadas, el Ejecutivo contempla una reducción de las emergencias por las que busca tener poderes especiales: de las once facultades delegadas reclamadas originalmente, pretende ahora cuatro autorizaciones del Congreso.
Para este tema, Milei tiene enfrente a un grupo de casi 120 diputados que se niegan a concederlas si no llegar a consensuar algunos de los puntos mencionados anteriormente.
