La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) formalizó la creación del Registro de Proyectos Inmobiliarios, para que los inversores puedan acceder a los beneficios fiscales previstos en la Ley de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda.
A través de la resolución N° 4.976- publicada este martes en el Boletín Oficial- el organismo reglamentó además el Programa de Normalización que habilita la declaración voluntaria de tenencia en moneda nacional y extranjera para la realización de inversiones en desarrollos inmobiliarios.
Al beneficio pueden adherir los contribuyentes que sinceren de manera voluntaria tenencias de moneda extranjera o nacional que no hubieran sido declaradas a la fecha de entrada en vigencia de la ley y depositen dichos fondos en una “Cuenta especial de Depósito y Cancelación para la Construcción Argentina (Cecon.Ar). Ley 27.613”, que fue reglamentada recientemente por el Banco Central (BCRA).
Esos fondos quedarán blanqueados y en condiciones de destinarse a esas inversiones luego de que el contribuyente presente una declaración jurada y abone el impuesto especial dispuesto que fue fijado en el 5% del total declarado si lo hizo entre el 12 de marzo y 10 de mayo de 2021; en el 10% si las acreditaciones se realizaran entre el 11 de mayo y el 9 de junio o del 20% si el dinero se ingresa entre el 10 de junio y el 9 de julio.
Sin embargo, lo que no tuvo en cuenta la norma es que, así diseñada, alienta el pase de pesos a dólares en el mercado negro y con eso da más impulso a la carrera alcista que emprendió en los últimos días el denominado “blue”.
Con un ejemplo se podría entender: supongamos que alguien que cuenta con $10 millones que no tenía declarados opta por blanquearlos con el propósito de comprar una vivienda. Si saca cuentas entenderá que, para adherir al sistema y quedar en condiciones de hacer rendir más su tenencia, lo que le conviene es dolarizarse.
Ocurre que la alícuota de la tasa especial para adherir al sistema (como todo impuesto) se paga en pesos y al cambio oficial. Por lo tanto, quien blanquee $10 millones deberá pagar un peaje de medio millón de pesos si adhiere ahora, de 1 millón de pesos si lo hace del 11/5 al 9/6 o de $2 millones si lo hace en la etapa final.
Pero si cambió sus $10 millones el lunes en el mercado pagando, por caso, los $158 (es decir, el precio más alto del día) se habrá asegurado unos US$63.291 para declarar, por lo que le correspondería pagar un impuesto por el equivalente de US$3164,5 ahora, de US$6329,10 en un mes o de US$12.658,2 en el último tramo.
Y como la conversión para establecer el aporte se hace al cambio oficial ($93,28 ayer) eso significa que el adherente pagaría ahora $295.184,56 para adherir al sistema; $590.378,45 en un mes o $1.180.756,8 en algo así como dos meses. Es decir, pagaría un peaje 41% menor en promedio para ingresar si fue a demandar dólares al mercado negro y logró hacerse de ellos.
Si el billete llegara a $170, aunque se obtienen menos dólares para luego volcar a la inversión (siguiendo el caso mencionado serían US$58.823), también se pagaría menos al fisco para ingresar (unos $291.180), por lo que el sistema, así como está diseñado, puede ayudar a darle un vuelo mayor al billete que -en general-, cuando repunta profundiza por varios días esa tendencia, ya, que su encarecimiento despierta a la demanda.
La paradoja es que esta demanda de dólares en el mercado negro fue alentada por una norma oficial.
