El exgobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, fue detenido tras un fallo unánime de la Cámara de Casación de Paraná, que ordenó su prisión efectiva. Fue condenado en abril de 2022 a ocho años de cárcel por negociaciones incompatibles con la función pública, sentencia que fue confirmada en 2023.
El tribunal, integrado por las juezas Marcela Davite, Marcela Badano y María Evangelina Bruzzo, dispuso la medida después de que el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos rechazara un recurso extraordinario presentado por la defensa. La fiscalía argumentó riesgo de fuga debido a los recursos económicos y conexiones internacionales del exmandatario.
Uso ilegal de fondos públicos
Urribarri fue hallado culpable de utilizar fondos estatales para financiar campañas políticas, entre otras maniobras ilícitas. La Justicia probó que el exgobernador canalizó 28,4 millones de pesos para organizar el encuentro de presidentes del Mercosur en 2014, y que también desvió más de 14 millones de pesos para promocionar su precandidatura presidencial en 2015 mediante pautas publicitarias y un parador turístico en Mar del Plata.
El esquema incluyó retornos en contrataciones estatales, como las realizadas con imprentas y empresas de publicidad.
Otras condenas
El cuñado de Urribarri, Juan Pablo Aguilera, recibió una pena de seis años y medio de prisión por administrar las imprentas beneficiadas con fondos públicos y participar en la cartelización que facilitó el desvío de dinero.
Pedro Báez, exministro de Urribarri, también fue condenado a seis años de cárcel, mientras que Hugo Marsó, otro exministro, fue absuelto.
Fuente: TN
