Al menos 20 personas murieron por la aparente ingesta de cocaína envenenada y 74 permanecían internadas en hospitales de distintos partidos bonaerenses, según informaron esta noche fuentes del Gobierno bonaerense, mientras que el fiscal general que interviene en la causa dijo que se sospecha de un hecho intencional.
Una de las hipótesis que manejan los investigadores que tratan de saber qué sustancia mezclada con cocaína provocó el cóctel mortal es la existencia de fentanilo. Se trata de un fuerte opioide sintético, entre 50 y 100 veces más potente que la morfina.
Su fama en las crónicas policiales ganó lugar especialmente en Estado Unidos, como responsable de casi el 60 por ciento de las muertes por sobredosis en los últimos años.
Si bien el fentanilo se puede administrar en forma inyectable, en forma de un parche que se coloca sobre la piel, su consumo ilegal está vinculada con su venta en forma de polvo.
Hasta ahora no había antecedentes de la presencia de cocaína cortada con fentanilo en Argentina.
No es una droga fácil de conseguir. Su mercado negro es limitado porque, incluso, para su suministro recetado las condiciones son de extremo cuidado, con llenado de formularios especiales.
En el mundo de la venta de drogas, el fentanilo suele mezclarse con heroína, cocaína, metanfetamina y MDMA (éxtasis). Lo hacen porque una cantidad muy pequeña de fentanilo causa un fuerte y rápido trastorno temporal físico y mental.
Los opioides son una clase de drogas que se encuentran en forma natural en la planta de amapola o adormidera. Algunos opioides se elaboran directamente de la planta, mientras que otros -como el fentanilo- se crean en laboratorios, donde los científicos utilizan la misma estructura química para fabricar opioides sintéticos o semisintéticos.
La ficción también le ha dedicado varios capítulos en series policiales. Ozark o Chicago PD son algunas de las producciones que han mostrado el efecto devastador de esta droga.
