El Gobierno ha introducido un nuevo modelo de crédito hipotecario denominado hipoteca de bien futuro, en reemplazo del programa Procrear. Esta iniciativa, regulada por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 1017/2024, tiene como objetivo principal impulsar el mercado de créditos para proyectos inmobiliarios en desarrollo, desde su etapa inicial, facilitando la adquisición de viviendas y reduciendo el déficit habitacional.
¿Qué cambia con las hipotecas de bien futuro?
Anteriormente, los desarrolladores inmobiliarios que solicitaban un préstamo para construir un edificio o un barrio debían pagar la totalidad de la hipoteca antes de poder transferir las propiedades a nombre de los compradores. Esto limitaba la capacidad para obtener créditos hipotecarios sobre unidades en proyectos aún no finalizados.
Con las hipotecas de bien futuro, las constructoras podrán liberar unidades individuales a medida que vayan amortizando su deuda, permitiendo que cada comprador obtenga su propio crédito hipotecario incluso si el proyecto aún no está completamente pagado.
La idea del Gobierno es que este sistema aporte un doble beneficio. Por un lado, los desarrolladores podrán financiar sus proyectos con mayor flexibilidad, ya que podrán vender unidades y escriturarlas antes de cancelar la totalidad del préstamo. Por otro lado, los compradores podrán acceder a créditos hipotecarios para adquirir propiedades en etapas iniciales de construcción, ampliando las opciones de vivienda.

