Manuel Adorni.

Manuel Adorni finalmente presentó su declaración jurada y salió a explicarse, pero no convenció. En una entrevista del miércoles por la noche, el jefe de Gabinete reconoció que entre 2014 y 2018 ganó más de 300.000 dólares haciendo trading de criptomonedas y que no los había declarado “porque la manera de escaparse de la vieja política era tener un ahorro en negro”. La documentación se subió a la Oficina Anticorrupción recién al día siguiente, casi en el momento exacto en que comenzó el Mundial.

La explicación generó una catarata de cuestionamientos. El PRO recordó que Adorni había dicho en su informe ante Diputados, a fines de abril, que no había ninguna irregularidad en sus declaraciones anteriores. “No puede decirles a los argentinos que no ocultó nada y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible”, señaló el partido de Macri. La senadora Patricia Bullrich fue más dura: calificó la omisión de “no un simple error, sino una omisión ética” y afirmó que “será la Justicia la que tendrá que determinar”.

Puertas adentro del oficialismo, el malestar creció. Muchos en la Casa Rosada anhelan que Adorni se vaya para terminar con una polémica que lleva meses, aunque al mismo tiempo rechazan que sea la oposición quien lo desplace. La voz oficial sigue siendo la misma: “Manuel no se va a ir, ni lo van a echar”. El propio Adorni lo ratificó al confirmar que dará su informe de gestión ante el Senado en julio, una señal clara de que no piensa renunciar.

Sin embargo, el escenario legislativo genera nerviosismo. La oposición ya tiene pedidos de interpelación y moción de censura en ambas cámaras. En Diputados hay una sesión pedida para el 23 de junio para emplazar ambas iniciativas a comisión. En el Senado, el peronismo impulsó un proyecto para acortar los plazos de la interpelación. El Gobierno da por descontado que deberá activar conversaciones con aliados para frenar la avanzada y mira con atención al PRO, a los gobernadores radicales Alfredo Cornejo, Maximiliano Pullaro y Juan Pablo Valdés, entre otros sectores.

“Los de la oposición están trabajando como locos para que esto se dé; creemos que no van a llegar, pero hay mucha presión social y del círculo rojo, y ese es un tema”, reconocieron desde una oficina importante de Balcarce 50.

La mesa política del jueves, la más extensa desde su creación, intentó ordenar el panorama. Asistieron Adorni, Santiago Caputo, Bullrich, Karina Milei, Martín Menem, Diego Santilli y otros referentes del espacio. El único ausente fue el ministro de Economía Luis Caputo. La reunión coincidió con el cumpleaños de Karina, a quien Adorni le llevó una torta. Todos se sacaron una foto que circuló horas después.

Con información de La Nación e Infobae.