El gobierno de Javier Milei se encamina a abrir un nuevo frente de debate: tras lograr la aprobación de la Boleta Única de Papel (BUP), el siguiente objetivo de la administración es eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Esta decisión está motivada, según el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, por la ineficacia del sistema implementado en 2009 y el elevado costo que representa para el Estado.
Francos afirmó que las PASO no han cumplido su propósito de resolver disputas internas en los partidos, excepto en contadas ocasiones, como en la interna reciente de Juntos por el Cambio.
Según el funcionario, las PASO generan más inconvenientes que beneficios,” tanto para el Estado como para los ciudadanos “con un costo enorme para el Estado”. Además, destacó que los problemas internos de los partidos deben ser resueltos por las propias agrupaciones políticas y no por el Estado o la población en general.
“Los problemas internos de los partidos los tienen que resolver los partidos, no el Estado nacional ni el conjunto de todos los ciudadanos”, señaló Francos en diálogo con Radio Continental.
Así, la eliminación de las PASO se ve desde el Gobierno como un paso adicional para lograr una mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos. Francos insistió en que esta medida responde a la necesidad de ajustar el sistema electoral a la realidad del país, donde muchas agrupaciones políticas subsisten solo gracias a los fondos destinados a la impresión de boletas.
En este sentido, el veto reciente a la ley de financiamiento universitario es un ejemplo de la postura firme delGobierno frente a las propuestas de la oposición. “Nada más con ver las figuras que mostraban las cámaras de TV y los carteles que llevaban los que marchaban, demostraba claramente la intencionalidad política opositora. Pocos se refirieron al impacto o el significado que tenía la ley en las cuentas públicas cuando del equilibrio fiscal dependen la economía y el futuro del país”, aseguró.
