La Cámara de Bodegueros de San Juan objetó que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) haya reconocido el tipo de uva “chinche” para elaborar un vino artesanal, ante las sospechas de que sus colorantes “serían cancerígenos”, según estudios realizados años atrás.
Así lo expresó el gerente de la entidad empresarial, Horacio Ripalta, quien sostuvo que el INV autorizó a una productora de vino artesanal situada en la localidad bonaerense de Berisso utilizar la uva Vitis Labrusca, conocida en la Argentina como “uva chinche”.
“Significa la aprobación de un uva que está prohibida por ley para vinificar. Una especie de uva diferente a las vitis vinífera que son las que se industrializan” explicó Ripalta.
El representante empresarial anunció que la Cámara ya le planteó su preocupación al consejo técnico asesor del INV, sobre el uso de la “uva chinche” por el precedente que sienta en la vitivinicultura.
“El consejo no es una entidad vinculante necesariamente, es un foro de discusión, pero el problema son esas medidas unilaterales que sufrimos de parte del centralismo porteño”, manifestó Ripalta en declaraciones a Canal 13 local.
Ripalta comentó que existió un estudio de los años 70 realizado en San Juan “que determinó que algunos colorantes de la uva chinche podrían ser cancerígenos; pero después no se profundizó en el tema”.
“Tenemos el antecedente que esas uvas no son del todo saludables”, sostuvo el bodeguero.
Al respecto, insistió en que aunque “el argumento del Ministerio de la Producción de la Nación sea salvar la agricultura familiar de los productores artesanales de esa zona (Berisso y Avellaneda), la ley dice que utilizar esas uvas está prohibido y la industria tiene resortes para hacer un cambio, que se haga la reconversión de esos cultivos”.
Por su parte, el presidente de la Federación de Viñateros, Alejandro Pons declaró que la medida del INV “autoriza un vino de mala calidad, que cualquiera que sepa o no de vinos se va a dar cuenta que es malo”.
Finalmente, el presidente del INV, Guillermo García, defendió la decisión de la entidad que regula la producción de vino en el país, al afirmar que “es un reconocimiento a una situación de hecho y sería injusto obligarlos a erradicar en función de la resolución del año 1992 que estableció la variedad vitis vinífera”.
