Los recortes de personal en el Estado fue uno de los principales ejes de la campaña presidencial de Javier Milei.

La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) es el sector del Estado al que apuntó la denominada “motosierra” del presidente Javier Milei. El ente ya desembolsó 4.743 millones de pesos en indemnizaciones por despidos y contratos suspendidos entre diciembre y mayo.

El impresionante monto corresponde a los 1.241 despidos que se registraron en Anses y refleja la tendencia de recortes de personal en varias dependencias estatales. De acuerdo con un análisis del Sindicato de Empleados de la Ex Caja de Subsidios Familiares para el Personal de la Industria (Secasfpi), más de 60 oficinas cerraron en todo el país desde el inicio de la gestión libertaria.

Según la última modificación presupuestaria, Anses cuenta con un presupuesto anual de 41 billones de pesos, de los cuales 711.000 millones están destinados a los salarios de sus casi 12.500 empleados.

Sin embargo, no es la única entidad estatal que concretó despidos masivos. Trenes Argentinos, por ejemplo, registró 179 bajas, con indemnizaciones por 752.638.162 de pesos, mientras que Enargas tuvo 102 despidos y gastó 615.969.767 de pesos en indemnizaciones.

El cierre del Inadi, anunciado en febrero, implicó 175 despidos y un costo total en compensaciones de 139.645.196 de pesos. Mientras que en el Conicet se erogaron 69.468.232 pesos por 101 despidos, y en el Ente Nacional Regulador de Energía (ENRE) hubo 14 desvinculaciones que costaron 22.671.261 de pesos.

Por su parte, Aerolíneas Argentinas recibió 58.732 millones de pesos por parte del Ejecutivo nacional para cubrir gastos por despidos y retiros voluntarios, con 438 empleados que dejaron la empresa entre diciembre y mayo.

El Ministerio de Seguridad fue el único que realizó despidos que implicaron indemnizaciones significativas, con 241 bajas y un gasto de 320.000.000 de pesos.

Por otro lado, varios organismos estatales no renovaron contratos temporarios, lo que no generó indemnizaciones, pero sí una reducción considerable de personal. Entre ellos, se destacan el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) con 46 no renovaciones, la Jefatura de Gabinete con 363, y el Ministerio de Salud con 842 no renovaciones.

Asimismo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) inició en marzo un proceso de intimación jubilatoria a 217 trabajadores, contribuyendo a la reducción de la plantilla estatal.

Según el último relevamiento del Indec, la dotación de personal de la Administración Pública Nacional, empresas y sociedades se redujo en 25.218 empleados entre diciembre y mayo, quedando en un total de 316.255.

El presidente Mile anunció su intención de que el recorte alcance los 50.000 trabajadores más de la nómina estatal, en un esfuerzo por reducir la estructura del Estado a la mitad.

En esa misma línea, el flamante ministro de Desregulación y Modernización del Estado, Federico Sturzenegger, también apunta a la eliminación, reforma o fusión de unos 60 organismos públicos.

En el primer semestre del año, el Gobierno redujo el gasto primario en un 32% interanual real, y en un contexto de caída de la recaudación por la recesión, se espera que los recortes continúen para sostener el superávit fiscal.

Fuente: con información de Infobae.