Tras el levantamiento del secreto de sumario, la causa por supuestas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) comenzó a arrojar sus primeras conclusiones. Según fuentes judiciales, los investigadores detectaron indicios de sobreprecios y direccionamiento en contrataciones realizadas durante la gestión de Diego Spagnuolo, con especial atención a los vínculos con la droguería Suizo Argentina.
Uno de los principales desafíos de la investigación radica en el acceso a los celulares de los hermanos Kovalivker, dueños de la empresa, cuyo análisis forense es considerado clave para determinar si existió un esquema de retornos a cambio de adjudicaciones.
En contraste, el teléfono del exnúmero dos de la ANDIS, Daniel Garbellini, ya fue peritado, aunque sin hallazgos relevantes. De forma paralela, la Justicia revisa los registros de ingresos a los barrios privados donde residían Garbellini y Spagnuolo para identificar visitas de empresarios o funcionarios.
La pesquisa también avanza sobre documentación en papel, archivos digitales y correos electrónicos, mientras se espera la compleja apertura del servidor de Suizo Argentina. En tanto, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas realiza un análisis técnico de los contratos, y el interventor de la agencia, Alejandro Vilches, lleva adelante una auditoría interna cuyo primer informe se conocerá en las próximas semanas.
Spagnuolo, por su parte, continúa sin defensa tras la renuncia de sus abogados, Juan Aráoz de Lamadrid e Ignacio Rada Schultze, y sin definiciones sobre si se presentará como imputado colaborador. Su situación se complicó luego de que se hallaran 80 mil dólares y 2 mil euros en una caja de seguridad, pese a haber declarado un patrimonio de apenas 25 mil dólares al asumir. A ello se suman audios en los que el exfuncionario reconocería la existencia de un sistema de coimas en la ANDIS, con posibles derivaciones políticas en el entorno cercano al presidente Javier Milei.
