El presidente de Bolivia, Luis Arce, se comprometió este jueves ante el mandatario argentino Alberto Fernández a respetar el contrato vigente en cuanto a la provisión de gas, lo que permitirá recibir durante el invierno 14 millones de metros cúbicos diarios como en 2021, a la vez que garantizó que la Argentina tendrá prioridad de compra para todo aumento adicional de la producción en los yacimientos bolivianos.
Así se acordó durante el encuentro en Casa de Gobierno que el presidente Fernández mantuvo con Arce, tras el cual ambos anunciaron que Argentina contará con “volúmenes significativos de gas” importados desde el país vecino.
“Celebramos contar con ese gas seguro, en función de que en los últimos años Bolivia tuvo un decline en su producción, por lo tanto aspiramos que el incremental pueda llegar lo antes posible”, dijo el presidente argentino en la rueda de prensa.
En la misma instancia, también agradeció “el esfuerzo” realizado por el vecino país para que “Argentina siga en su senda de desarrollo” y pueda contar con “la energía necesaria” para ese objetivo.
Por su parte, Arce dijo que gracias a lo acordado, “Argentina tiene garantizado el suministro de gas” para este invierno y que “cuando se trata de un hermano, se da lo que se tiene y no lo que sobra”.
Fue el presidente Boliviano quién brindó más detalles sobre el entendimiento: “Este es un esfuerzo para mantener los niveles de la gestión pasada en términos del gas que se envía a Argentina. Lo adicional que se pueda producir en Bolivia, Argentina tiene prioridad”.
El suministro que envíe Bolivia tendrá dos precios. Uno de “emergencia” que se pagará a razón de 9 millones de dólares por millón de BTU (unidad de medida del gas). Ese valor será pagado por el Gobierno argentino para, del flujo total, los primeros 10 millones de metros cúbicos que envíe el país vecino.
El resto se pagará el doble, 18 millones de dólares por BTU, según aseguraron fuentes oficiales al portal Infobae.
Primera visita oficial
En el marco de la primera visita oficial de Arce a Buenos Aires, con una agenda centrada en temas energéticos y en la situación política de la región, los mandatarios avanzaron en diferentes puntos de la relación bilateral.
El encuentro se extendió por casi 3 horas, más tiempo del previsto originalmente, dado que -según comentaron fuentes oficiales- se trabajó “palabra por palabra” en los acuerdos, en una tarea a la que se sumaron los ministros de Economía, Martín Guzmán, y de Hidrocarburos boliviano, Juan Franklyn Molina Ortiz.
“El contrato vigente se mantiene en las mismas condiciones”, señaló el presidente Fernández durante la conferencia de prensa conjunta con Arce, por lo que la Argentina podrá comprar un volumen de gas natural boliviano de 14 MMm3/día, como ocurrió en los meses de pico de demanda del año pasado.
Este volumen resulta hasta un 50% superior a lo que llegó a ofrecer Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en las negociaciones infructuosas desarrolladas durante los últimos meses con su contraparte local, la empresa estatal Integración Energética Argentina (Ieasa).
De esta manera, el pico de demanda de gas de la temporada invernal -que se extiende de mayo a principios de septiembre- permitirá reducir la compra de combustibles líquidos y Gas Natural Licuado para reemplazar el fluido boliviano que hasta hoy no estaba garantizado.
Fernández también aseguró que “en el caso de que Bolivia incremente su producción de gas, la Argentina tendrá prioridad” para su compra de ese excedente, aunque no se precisaron aún los precios acordados en el caso del gas garantizado ni el eventual excedente.
De acuerdo a las estimaciones realizadas en las negociaciones que se llevaron adelante en los últimos días, de concretarse ese incremento por aumento de producción de los pozos o por la entrada en funcionamiento de otra área en desarrollo, el total de gas que se podría recibir sería de entre 16 y 18 MMm3/día.
