El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, respaldó las recientes modificaciones a la legislación antidumping, afirmando que el sistema anterior favorecía a los monopolios locales. Este jueves, en el Boletín Oficial, se publicó una normativa clave destinada a facilitar la importación de productos a bajo costo.
Con esta nueva medida, el gobierno de Javier Milei ha establecido que las disposiciones antidumping tendrán una vigencia máxima de tres años, con posibilidad de una única prórroga de dos años. Este cambio sustituye el esquema anterior, que permitía renovaciones ilimitadas.
“Al imponer el antidumping quedamos a merced de un monopolio local que fija los precios a su antojo“, declaró Sturzenegger.
¿Te molesta tener que pagar una plancha o una bicicleta casi tres veces lo que cuesta en Brasil? ¿Una pava eléctrica o un ventilador el doble que en Chile? ¿Un lavavajilla cuatros veces lo que cuesta en Londres? ¿O el porcelanato un 50% más que en Uruguay? A nosotros y al… pic.twitter.com/dzrBeyxVtI
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) January 16, 2025
El ministro también cuestionó el argumento de que la competencia internacional amenaza la industria local: “Este razonamiento es absurdo, ya que solo podría darse si el producto que importamos tuviera un único productor a nivel mundial“.
Además, celebró la decisión de limitar la duración de estas medidas a un máximo de cinco años, calificándola como un cambio radical en comparación con casos como el antidumping aplicado a las bicicletas, que llevaba 30 años vigente.
“Primero, porque establecemos un límite temporal a las medidas antidumping. A partir de ahora no podrán extenderse más allá de cinco años“, explicó el funcionario.
Con el propósito de agilizar los procedimientos, el Gobierno redujo el plazo máximo para las investigaciones previas a la aplicación de medidas antidumping, que antes podía extenderse hasta 12 meses, a un nuevo límite de 8 meses.
Otro aspecto central de la nueva normativa es la exigencia de que las medidas antidumping sean validadas por las entidades encargadas de la defensa de la competencia y los derechos del consumidor.
“Segundo, porque cualquier medida de antidumping deberá contar con la aprobación de los organismos de defensa de la competencia y del consumidor“, agregó Sturzenegger.
El objetivo de esta validación es evitar que el antidumping se convierta en una herramienta para inflar precios artificialmente, perjudicando a los consumidores. Por último, Sturzenegger subrayó la importancia de revisar las medidas antidumping vigentes, aunque reconoció que este proceso será gradual.
También destacó la simplificación administrativa introducida por la nueva normativa: en lugar de presentar documentación en dos dependencias diferentes, ahora todo se tramitará directamente en la Comisión Nacional de Comercio Exterior.
