Un preocupante plan de violencia escolar fue desbaratado en el partido bonaerense de Quilmes tras una advertencia internacional. La Policía Federal Argentina (PFA) allanó el domicilio de un adolescente que había expresado, mediante conversaciones con la plataforma de inteligencia artificial ChatGPT, su intención de perpetrar un atentado armado en su escuela y asesinar a sus compañeros de curso.

La causa se puso en marcha luego de que el FBI -de los Estados Unidos- detectara las interacciones de riesgo en la red y notificara de urgencia a las fuerzas de seguridad locales.

Alejandro de Mena, auxiliar letrado de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil Nº1 de Quilmes -organismo a cargo del expediente judicial-, precisó cómo fue el rastreo técnico que permitió localizar al menor antes de que ejecutara el ataque.

ChatGPT es internacional, se genera a modo internacional, y al estar investigando ahí las alertas, dan intervención al país por el número IP. A raíz de eso se puede establecer de dónde vino y se llegó hasta la zona de Quilmes”, explicó el funcionario judicial en declaraciones a Radio Mitre.

Respecto de la metodología de detección, De Mena aclaró que “las alertas detectadas por el FBI fueron las palabras clave” que el estudiante le transmitió a la herramienta digital. “Es como cuando se pasan fotos de menores y se actúa de oficio y se da intervención directamente a la jurisdicción del país que sea”, dijo.

Mapeo del caso, armas y logística táctica

De acuerdo con las actuaciones incorporadas a la causa, la planificación original del adolescente apuntaba al año 2027, aunque en los intercambios epistolares con la IA había evaluado la alternativa de adelantar la fecha. Asimismo, en las conversaciones manifestaba un marcado interés por adquirir indumentaria, pertrechos y equipamiento de corte táctico para llevar a cabo la agresión.

El protocolo de seguridad se activó con celeridad a partir del reporte que ingresó desde los Estados Unidos. “Automáticamente, cuando se comunica el FBI con la sección del antiterrorismo de Policía Federal, al hacer eso se hace de oficio. Después, nos llaman por teléfono, nos cuentan el caso, se imparten las primeras directivas como para seguir adelante la investigación. Se logra identificar porque necesitamos tenerlo identificado al menor, dónde vive”, detalló el letrado de la fiscalía.

El procedimiento en la vivienda del sospechoso arrojó resultados concluyentes para el avance del expediente. “Se produjo de inmediato, a los pocos días, un allanamiento, logrando ser positivo porque estaba con máscaras. Se capturó una foto del menor, que estaba probándose máscaras también y se secuestraron dos dispositivos móviles, que era con los que operaba el menor, como para certificar que el hecho había ocurrido”, agregó De Mena.

Durante el operativo en el inmueble, los efectivos de la PFA incautaron dos teléfonos celulares, dos pares de guantes tácticos, un gorro tipo piluso con estampado de camuflaje militar, un pasamontañas con diseño de calavera, otro pasamontañas camuflado y gafas de protección táctica de color negro.

Tras el procedimiento y el secuestro de los elementos informáticos y logísticos, De Mena confirmó que la Justicia formalizó la imputación contra el adolescente bajo el delito de “intimidación pública”.

Con información de Infobae.