El presidente Alberto Fernández sostuvo este lunes que su decisión de no presentarse a la reelección era “lo que tenía que ser” y reafirmó que su “preocupación es que la derecha no vuelva a gobernar Argentina”.
“Estoy ocupado de solucionar los problemas que tenemos; una de las cosas que me gana es la racionalidad, y ahora viene lo que tengo que hacer”, subrayó Fernández en declaraciones a Nacional Rock.
Mientras el kirchnerismo presiona para definir un candidato de consenso, Fernández defendió las Primarias, aunque reconoció que dentro del Frente de Todos hay muchas diferencias.
“A muchos compañeros les cuesta entenderlo. Dentro de la coalición tenemos muchas diferencias pero hay que resolverlo con los votos”, indicó.
“Lo que más me interesa y mi preocupación es que la derecha no vuelva. Nunca seré un obstáculo a un proyecto colectivo, tenemos que asumirlo de ese modo”, afirmó.
Por otra parte, señaló que como mandatario “dejó todo de él” en la gestión de la pandemia de coronavirus y “no se llevó nada”, planteó que actuó con “absoluta honestidad y transparencia” y consideró que “los esfuerzos sirvieron” porque “dieron resultados”.
Además manifestó que el Gobierno está en busca de “idear una nueva solución para sacar adelante” el problema de la sequía, que ocasionó una “pérdida de casi 20 mil millones de dólares” en el país.
En tal sentido, opinó que el país atraviesa un “momento muy difícil porque la sequía nos deparó algo inesperado”.
En otro tramo de la entrevista se preguntó “cuál es la casta” y afirmó que a ese sector lo constituyen “los que cobran 25 mil dólares para dar una conferencia”, en referencia, sin nombrarlo, al diputado y precandidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei.
“La casta no los que van a a laburar todos los días, o yo que cobro un sueldo se presidente”, advirtió. Y agregó: “Los que protestan contra la casta son los que más denigran la democracia. Quieren llegar al poder por la vía democrática para después negar la democracia”.
Además opinó que “gran parte de la Justicia funciona como una corporación y un lugar de poder que se abroquelan para defenderse a sí mismos” y lamentó que “una parte del sistema político argentino que responde a ese poder”.
Pidió un “pacto democrático” para evaluar “cómo es el sistema de selección de los jueces y que puedan revalidar ese título periódicamente”, entre otros puntos.
También defendió la firma del acuerdo con el FMI, al advertir que “vivir en un mundo en ‘default'” con ese organismo es una “cosa inimaginable”.
