Foto: Freepik.

Los depósitos del sector privado mostraron señales de recuperación al inicio de julio, con un aumento de los saldos en cajas de ahorro y plazos fijos, mientras que los depósitos en dólares registraron un fuerte crecimiento impulsado por el pago de capital e intereses del Bopreal. Así surge del último Informe Monetario Mensual del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que también reflejó una leve baja en las tasas de interés de los depósitos durante la primera semana del mes.

El dato más relevante fue el desempeño de los depósitos en moneda extranjera. Durante junio, las colocaciones privadas en dólares crecieron en USD 503 millones y cerraron el mes en USD 39.347 millones. El incremento estuvo explicado principalmente por el pago de USD 1.028 millones correspondientes a capital e intereses del Bopreal. Aunque parte de esos fondos fue retirada posteriormente, el stock volvió a ubicarse por encima de los niveles previos y actualmente se aproxima a los USD 41.000 millones.

En paralelo, el Banco Central indicó que durante la primera semana de julio aumentaron los saldos de los depósitos en cajas de ahorro y plazos fijos, revirtiendo parcialmente la caída real que habían registrado las colocaciones a más de 30 días durante junio. El organismo destacó que el crecimiento fue más marcado en los plazos fijos tradicionales que en aquellos ajustados por inflación mediante cláusula CER.

Respecto de las tasas de interés, el promedio general de los depósitos descendió levemente, al pasar de 21,61% a 21,29% nominal anual. Sin embargo, el comportamiento fue dispar entre los distintos segmentos. Los plazos fijos para personas humanas registraron una leve mejora, desde el 19,2% hasta el 19,27% nominal anual, mientras que las tasas para empresas y prestadoras de servicios financieros mostraron bajas. En los depósitos en dólares también hubo un retroceso: la tasa para personas humanas pasó del 1,62% al 1,54% anual y para personas jurídicas descendió del 1,42% al 1,37%.

El informe del BCRA también mostró que la Base Monetaria cayó 1,2% en términos reales desestacionalizados durante junio, acumulando diez meses consecutivos de descenso. No obstante, en valores nominales aumentó en $3,7 billones, impulsada por las operaciones del Tesoro Nacional para afrontar vencimientos de deuda y por la compra neta de USD 1.418 millones por parte del Banco Central. Parte de esa expansión monetaria fue absorbida mediante operaciones de mercado abierto y otros instrumentos de regulación de liquidez.

El escenario descripto por la autoridad monetaria refleja una recomposición gradual de los depósitos bancarios, especialmente en moneda extranjera, en un contexto de menor volatilidad de las tasas de los plazos fijos y de una recuperación de la liquidez del sistema financiero tras los movimientos registrados durante junio.