Con ironías y críticas a la oposición, a la Justicia y a los medios de comunicación, el jefe de Gabinete, Agustín Rossi, brindó este miércoles su primer informe ante el Congreso, donde expuso sobre la marcha del Gobierno nacional y respondió preguntas de los legisladores acerca de la economía, política exterior y la situación de violencia que atraviesa la ciudad de Rosario, entre otras cuestiones.
En su encendido discurso, enfatizó que la violencia política en la Argentina comenzó con la crisis del campo en 2008 y se agudizó el año pasado, con el intento de homicidio de la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Al exponer su primer informe ante la Cámara de Diputados, el funcionario nacional remarcó que el intento de magnicidio estuvo antecedido por “discursos del odio que ya existían en la Argentina” y señaló que la primera vez que se dieron ese tipo de mensajes fue “con el conflicto agropecuario”.
“No quiero traer discusiones pasadas, pero en 2008, cuando fue el conflicto con el sector agropecuario, empezó la violencia política en la Argentina. Esa fue la primera vez que yo vi un cartel que decía ‘yegua’ refiriéndose a la presidenta Cristina Kirchner”, recordó.
“Lamentablemente el año pasado volvió la violencia política con el intento de magnicidio contra la vicepresidenta”, consideró Rossi. Y señaló que este hecho “hubiese merecido una respuesta más contundente de la dirigencia política”.
Por otra parte, Rossi destacó que la Argentina tiene “mayores niveles de ocupación en las provincias del interior que en el centro del país” y “este es un dato histórico definitivamente positivo”.
El país “convive cuatro crisis que son la pandemia, la guerra, la sequía y el endeudamiento con el Fondo Monetario”.
Subrayó que la inversión extranjera “supera los registros entre 2015 y el 2019”.
También dijo que “el acuerdo Foradori-Duncan”, firmado con Gran Bretaña durante la gestión de Mauricio Macri y dado por finalizado por el actual Gobierno, “son esas cosas que nunca deberían haber existido”.
“Ese acuerdo nada tiene que ver con nuestras históricas posiciones sobre Malvinas”, agregó.
