El Gobierno de la provincia de Buenos Aires acordó este martes con los secretarios generales de los gremios de maestros, estatales, médicos y judiciales bonaerenses agregar 10 puntos a todos los aumentos cerrados hasta el momento para alcanzar en diciembre una suba total del orden del 60%, informaron fuentes oficiales y gremiales.

El acuerdo se alcanzó esta mañana durante un encuentro en Casa de Gobierno, en La Plata, entre el gobernador Axel Kicillof; los ministros de Hacienda, Pablo López; de Trabajo, Mara Ruiz Malec; y el jefe de Gabinete, Martín Insaurralde.

“En esta oportunidad, el Poder Ejecutivo ha decidido actuar con premura agregando 10 puntos porcentuales a todas las etapas de los acuerdos concertados y adicionar asimismo un nuevo aumento en el mes de diciembre que asegure un piso de aumento salarial en línea con las proyecciones actuales aumentos salariales del 60%“, indicaron fuentes del Gobierno.

Remarcaron que, al mismo tiempo, continua vigente la cláusula de monitoreo, a la que se agrega revisión en el último trimestre del año.

“De esta manera se busca dar una perspectiva para lo que queda del año, creemos que es importante que los trabajadores pueden tener certidumbre en un contexto volátil como el actual”, señalaron y analizaron que así se aporta “certeza, tranquilidad y recuperación del poder adquisitivo a los trabajadores, con las herramientas que disponemos desde el Gobierno provincial, es una muestra del valor que asignamos al Estado y al trabajo de diario de cada trabajador”.

El último acuerdo paritario entre la provincia y los maestros se firmó en febrero pasado y contemplaba un incremento cercano al 42% en una escalada en tres tramos, mientras que el acuerdo con los trabajadores estatales y judiciales se cerró un mes después, con un incremento del 40%.

En aquel entonces, se consensuó también incluir una cláusula de reapertura y otra de seguimiento.

“Teníamos un esquema paritario y otorgamos un aumento adicional del 10% para el mes de mayo, a cobrar en junio, para todos los convenios”, aseguró Kicillof. De esa manera -apuntó el gobernador- “se asegura un aumento del 60% para todos los trabajadores de la provincia de Buenos Aires”.

“Es un esfuerzo muy grande para las finanzas provinciales y pretende ganarle a la inflación. Esto requiere que los precios suban menos de lo que hemos marcado como incremento”, reclamó, con la ilusión de que la suba no sea licuada por una mayor inflación.