En paralelo a los acercamientos diplomáticos que buscan un alto el fuego, Rusia ejecutó uno de los mayores ataques nocturnos con drones contra Ucrania. Según informaron autoridades de Kiev, entre la tarde del miércoles y la mañana del jueves fueron lanzados 183 vehículos aéreos no tripulados, que impactaron en múltiples regiones del país y dejaron al menos dos personas heridas en la capital.
De acuerdo con el parte oficial de la Fuerza Aérea ucraniana, el operativo incluyó drones kamikaze Shahed, de origen iraní, utilizados habitualmente por Moscú para ataques de largo alcance. Las defensas aéreas lograron interceptar 156 de los artefactos, aunque 22 drones alcanzaron 16 puntos distintos del territorio ucraniano.
Las seis provincias bajo alerta amarilla por tormentas fuertes para este lunes
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta de nivel amarillo para este lunes 13 de abril, advirtiendo sobre tormentas de variada intensidad que afectarán a seis provincias del país. Se espera que los fenómenos meteorológicos incluyan ráfagas intensas, actividad eléctrica…
Además, los restos de drones derribados cayeron en al menos siete zonas adicionales, provocando daños materiales. Al cierre del informe, las autoridades advertían que algunos dispositivos rusos aún permanecían en el espacio aéreo del país.
Durante la madrugada, Kiev fue uno de los principales objetivos del bombardeo. Explosiones se registraron alrededor de las 2 y las 4.15, generando alarma entre los habitantes de la ciudad. El alcalde Vitali Klitschko confirmó que los impactos afectaron a varios distritos, entre ellos Obolonskyi, Darnytskyi, Shevchenkivskyi y Solomianskyi.
Golpe al sistema energético
Los nuevos ataques también profundizaron la crisis energética que atraviesa Ucrania. La infraestructura eléctrica, ya deteriorada por ofensivas anteriores, volvió a ser blanco de los bombardeos. Como consecuencia, millones de personas en ciudades como Kiev y Kharkiv quedaron sin suministro de electricidad, calefacción y agua durante varios días.
Negociaciones bajo tensión
La ofensiva se produjo mientras continúan las negociaciones trilaterales en Abu Dhabi, mediadas por Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita poner fin a la guerra. La segunda ronda de conversaciones comenzó esta semana y se esperan nuevos encuentros en los próximos días.
Sin embargo, desde Moscú reiteraron que no cederán en sus condiciones. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sostuvo que la ofensiva continuará mientras Ucrania no acepte las demandas rusas. “La operación militar especial seguirá”, afirmó, utilizando el término oficial con el que Rusia define la invasión iniciada en 2022.
Entre los principales reclamos, el Kremlin exige el control total del Donbás, una región clave del este ucraniano. El presidente Volodimir Zelensky, en una entrevista con la televisión francesa, estimó que Rusia necesitaría al menos 800.000 bajas adicionales y un plazo mínimo de dos años para completar la ocupación de esa zona.
Con información de Infobae.
