El senador colombiano Miguel Uribe Turbay, figura destacada del uribismo y precandidato presidencial por el Centro Democrático, fue víctima de un violento atentado a balazos en la tarde del sábado durante un acto proselitista en el barrio Modelia, en Bogotá.
El dirigente, de 39 años, recibió múltiples impactos de bala y fue trasladado de urgencia a la Clínica Colombia, donde permanece internado con pronóstico reservado.
En redes sociales circularon imágenes impactantes del momento posterior al ataque, en las que se observa a colaboradores del senador cargándolo entre gritos y llanto. Testigos aseguran que dos hombres abrieron fuego contra Uribe Turbay cuando este se encontraba dialogando con simpatizantes.
Gracias a la intervención de la Policía y de miembros de la comunidad, ambos sospechosos fueron detenidos minutos después del atentado.
La agresión contra el senador ha generado una ola de repudios tanto en el oficialismo como en la oposición. Una de las primeras funcionarias en pronunciarse fue la canciller Laura Sarabia, quien condenó el atentado y pidió no legitimar la violencia como vía política. “Nada justifica el uso de la violencia en una sociedad que busca construir en paz”, escribió en su cuenta oficial.
Uribe Turbay es uno de los más férreos críticos del gobierno de Gustavo Petro, especialmente por lo que considera un progresivo deterioro de la seguridad en el país. Su figura política se consolidó tras una trayectoria que incluye su paso como concejal de Bogotá, secretario de Gobierno durante la alcaldía de Enrique Peñalosa, y actualmente como senador del Centro Democrático.
El atentado también remueve la memoria de una familia marcada por la violencia política y narcotraficante en Colombia: Miguel es hijo de la periodista Diana Turbay, asesinada en 1991 tras ser secuestrada por emisarios de Pablo Escobar, y nieto del expresidente Julio César Turbay, quien lideró el país entre 1978 y 1982.
