Miles de estudiantes, docentes y trabajadores se movilizaron este miércoles en distintas ciudades de Grecia para denunciar los recortes en educación, las deficiencias en los establecimientos escolares y el aumento del costo de vida. Las protestas también pusieron el foco en las dificultades para acceder a una vivienda, especialmente en las zonas turísticas donde los alquileres registran precios elevados.

En Atenas, más de 10.000 personas participaron de una manifestación pacífica, según cifras policiales. La marcha se realizó durante una huelga de 24 horas convocada por el principal sindicato de docentes de educación primaria, conocido como DOE, que exige mejoras salariales y mayores recursos para las escuelas públicas.

Los manifestantes advirtieron sobre la falta de personal, las miles de vacantes sin cubrir y la pérdida de horas de clase que afecta a los alumnos. Además, reclamaron mejores condiciones edilicias y medidas para garantizar la seguridad de los estudiantes dentro de los establecimientos.

Los docentes reclaman un aumento salarial

Uno de los principales pedidos de los trabajadores de la educación es un incremento salarial del 20%. Según el sindicato, casi la mitad de los docentes percibe sueldos que no superan los 1.000 euros mensuales, una situación que, aseguran, dificulta afrontar los gastos cotidianos.

A la demanda salarial se suma el reclamo de ayudas para acceder a una vivienda. Los docentes que reciben destinos en otras ciudades deben afrontar alquileres que, en determinados puntos turísticos, resultan difíciles de sostener con sus ingresos.

Durante las movilizaciones, los educadores también denunciaron el deterioro de los edificios escolares. Anna Karlafti, una maestra de primaria con 21 años de trayectoria en Atenas, describió las dificultades que enfrentan a diario y advirtió sobre la falta de personal y los problemas de infraestructura, incluidos desprendimientos de yeso y partes de techos.

La crisis de vivienda también movilizó

Las protestas en Grecia no se limitaron a las reivindicaciones del sector educativo. La dificultad para acceder a una vivienda se convirtió en otro de los principales motivos de movilización, especialmente entre los jóvenes, que denuncian el encarecimiento de los alquileres y la precariedad económica.

En Atenas y Salónica se registraron acampadas impulsadas por jóvenes, en una tendencia que también se observa en otras ciudades europeas, como Madrid y Lisboa.

A las manifestaciones se sumaron funcionarios y organizaciones sindicales. Además, se convocaron paros de tres horas para los profesores de secundaria, mientras que los médicos del país también permanecían en huelga. Unos 500 pensionistas participaron de otra protesta en la plaza Kotziá, frente al Ayuntamiento de Atenas.

Despliegue policial y complicaciones

Ante la magnitud de las movilizaciones, las autoridades desplegaron alrededor de 3.000 efectivos policiales en Atenas y reforzaron la vigilancia en edificios gubernamentales, embajadas y puntos estratégicos de la capital.

Según informó el diario Kathimerini, una decena de personas habían sido detenidas hasta el momento. Pese al operativo, la principal manifestación de docentes y estudiantes transcurrió de manera pacífica.

Las protestas también provocaron alteraciones en el transporte público. Varias estaciones del metro de Atenas se vieron afectadas por las movilizaciones y el dispositivo de seguridad, mientras que en Salónica cinco estaciones permanecieron cerradas durante las primeras horas de la mañana por orden de las fuerzas de seguridad.