La tensión en Medio Oriente volvió a escalar luego de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaran un ataque aéreo contra una instalación nuclear iraní ubicada en el complejo de Parchin-Taleghan 2, al sur de la capital de Teherán. Según fuentes militares israelíes, el sitio estaba vinculado a experimentos con explosivos avanzados utilizados en el desarrollo de armamento nuclear.

De acuerdo con la información difundida por las autoridades israelíes, el régimen de Irán habría utilizado ese complejo para avanzar en capacidades tecnológicas relacionadas con la fabricación de una bomba nuclear.

El objetivo del ataque fue neutralizar instalaciones que, según la inteligencia israelí, estaban siendo reactivadas como parte de un programa de reconstrucción nuclear.

Un sitio clave

El complejo de Parchin-Taleghan 2 funcionó anteriormente como un centro vinculado al grupo nuclear de la era AMAD, un proyecto que, según diversas investigaciones internacionales, estuvo relacionado con pruebas de detonación y experimentos con explosivos de alta precisión.

El medio israelí The Jerusalem Post informó que fuentes de seguridad confirmaron que el ataque provocó daños significativos en la instalación. Incluso, pese a las dudas iniciales sobre la magnitud del operativo, las autoridades sostienen que el sitio era “crítico y potencialmente peligroso” para los planes futuros de Teherán de desarrollar armamento nuclear.

Las imágenes satelitales publicadas por distintos proveedores el pasado 2 de febrero mostraron movimientos y trabajos de reconstrucción en varias instalaciones nucleares iraníes, entre ellas los complejos de Natanz nuclear facility, Isfahan nuclear facility y el propio Parchin-Taleghan 2.

Revelaciones del ejército israelí

El 3 de marzo, el portavoz principal de las FDI, el general de brigada Efi Deffrin, aseguró durante una conferencia de prensa que la fuerza aérea israelí había destruido un sitio secreto utilizado para el desarrollo de armas nucleares.

Según detalló, la instalación, identificada como Min Zadai, ubicada en las afueras del noreste de Teherán, estaba vinculada a la investigación y producción de componentes para armamento estratégico.

Deffrin explicó que los servicios de inteligencia israelíes habían seguido durante meses los movimientos de científicos nucleares iraníes que intentaban llegar de manera clandestina al complejo. Ese seguimiento permitió determinar que el lugar estaba siendo utilizado para reactivar proyectos relacionados con el desarrollo de una bomba nuclear.

Golpe a milicias respaldadas por Irán

En el marco de las operaciones militares en la región, Israel también reportó importantes pérdidas en milicias respaldadas por Irán, que operan en distintos escenarios de Medio Oriente. Las autoridades israelíes sostienen que estos grupos forman parte de la red de influencia militar impulsada por Teherán en la región.

La ofensiva forma parte de una estrategia más amplia destinada a frenar el avance del programa nuclear iraní y limitar el apoyo militar que Irán brinda a organizaciones armadas aliadas.