En una nueva acción de control marítimo, el gobierno de los Estados Unidos confiscó este jueves un sexto buque petrolero vinculado a Venezuela en aguas del Mar Caribe. La embarcación, identificada como “Verónica”, fue interceptada por fuerzas estadounidenses en una operación ejecutada al amanecer, consolidando el bloqueo y la supervisión sobre los activos energéticos venezolanos tras la captura de Nicolás Maduro.
Esta incautación se suma a una lista de operativos recientes que incluyen la captura del buque “Vela 1” (vinculado a Irán), así como el “Sophia” y el “Marinera”, interceptados a principios de enero. Según fuentes oficiales, estas acciones forman parte de una estrategia de “tutela” y estabilización de los recursos venezolanos.
Diplomacia y Petróleo: El giro de Trump Paradójicamente, la presión militar en altamar coincide con un tono diplomático inusualmente conciliador desde la Casa Blanca. El presidente Donald Trump calificó recientemente como “estupenda” a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras mantener una extensa conversación telefónica.
“Estamos progresando muchísimo mientras ayudamos a Venezuela a estabilizarse y recuperarse”, afirmó Trump a través de sus redes sociales, destacando que el diálogo incluyó temas críticos como petróleo, minerales, comercio y seguridad nacional. El mandatario estadounidense incluso abrió la puerta a una futura visita al país caribeño, asegurando que su administración se está “llevando muy bien” con el nuevo liderazgo en Caracas.+1
Acuerdos millonarios en marcha Más allá de la retórica, los datos económicos reflejan un cambio de era. Washington ha concretado las primeras ventas de crudo venezolano bajo un acuerdo valorado en 2.000 millones de dólares. Los ingresos iniciales, que ascienden a unos 500 millones de dólares, permanecen custodiados en cuentas bancarias en Qatar bajo supervisión estadounidense.
El plan de Trump contempla la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo en colaboración con gigantes energéticos de EE.UU. Se estima que el objetivo final es atraer inversiones superiores a los 100.000 millones de dólares para restaurar la infraestructura petrolera de Venezuela, un paso que la Casa Blanca define como un “acuerdo histórico” que beneficiará a ambas naciones.
Mientras tanto, en el terreno de los derechos humanos, el Foro Penal verificó la excarcelación de al menos 84 presos políticos desde el pasado 8 de enero, un gesto que se interpreta como parte del “nuevo momento político” que atraviesa el país bajo la vigilancia de la comunidad internacional y la administración Trump.
