El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, señaló ayer que estaría dispuesto a dar portavoces políticos a las FARC y a levantar las órdenes de captura contra los líderes de la organización guerrillera de su país si los rebeldes ingresan en un proceso de negociación. “Como alternativa al reconocimiento de beligerancia, en el momento en que las FARC quieran entrar a una negociación, el Gobierno colombiano está dispuesto a reconocerles voceros políticos, a quienes se les levante la orden de captura, para facilitar que participen en el diálogo”, aseguró Uribe a Radio Francia Internacional.

    Uribe aseguró, además, en una conferencia de prensa ofrecida al término de su entrevista con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que las FARC han perdido control y mando, e indicó que ello se evidencia con la frustrada entrega que anunciaron de Emmanuel, el hijo de la liberada Clara Rojas, a quien la guerrilla no tenía en su poder y fue encontrado en un centro estatal de protección de menores.

    Agregó que la descoordinación que existe en el grupo rebelde produjo también que los insurgentes asesinaran el año anterior a once ex diputados del Valle del Cauca, secuestrados en el 2002. Sobre la petición del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para que las FARC y el ELN sean retirados de las listas de organizaciones terroristas y sean considerados como grupos beligerantes, Uribe manifestó que la legislación internacional requiere que el grupo tenga control y mando y ejerza justicia, y esto no ocurre con las dos guerrillas.

    Asimismo, dijo que su gobierno dará la bienvenida y contribuirá con los gestos humanitarios unilaterales que la organización guerrillera tenga con el Gobierno de Venezuela. El gobernante colombiano reiteró la importancia de que los tres países facilitadores del canje de rehenes por rebeldes presos (España, Francia y Suiza) trabajen articuladamente con la Iglesia católica de Colombia en el propósito.

    Recordó que su gobierno aceptó la propuesta de la Iglesia de crear una zona de encuentro de 150 kilómetros en una localidad despoblada, sin presencia de hombres armados y con veeduría internacional, para negociar el acuerdo humanitario, aunque la iniciativa ha sido rechazada por el grupo insurgente. “Si en algún momento, respetando el requisito de que sea zona rural, despoblada, sin presencia de cuarteles de policía o militares, fuere necesario también aceptar allí, como garantía, la presencia de una fuerza internacional, el Gobierno de Colombia no se negaría”, ratificó.

    Al concluir la reunión con el mandatario francés, Uribe reveló que el encuentro se caracterizó por “la confianza, la franqueza y el espíritu constructivo”. “(Sarkozy) fue muy enfático en expresar su preocupación por el estado de salud de la doctora Ingrid Betancourt y por la necesidad de su liberación”, declaró. Uribe inició el domingo en París una gira por Europa que lo llevará por países como España, Suiza y Bruselas.