A una semana de los dos terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, el balance oficial asciende a 2.295 muertos, 11.267 heridos y 12.841 damnificados, según informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Las cifras representan un nuevo incremento respecto al día anterior, cuando se reportaban 1.943 muertos y 10.571 heridos.
Las tareas de rescate continúan desplegadas, especialmente en el estado de La Guaira, donde el colapso de edificios dejó cientos de personas atrapadas bajo los escombros. Equipos venezolanos trabajan junto a especialistas de decenas de países, con apoyo de perros de búsqueda y maquinaria especializada. Desde el 24 de junio se registraron 782 réplicas, aunque Rodríguez señaló que su frecuencia e intensidad vienen disminuyendo.
El sistema sanitario acumula 17.026 atenciones desde el inicio de la emergencia, de las cuales 4.565 requirieron hospitalización y 13.942 ya recibieron el alta. Para los damnificados sin hogar funcionan 25 campamentos temporales en cinco estados, y 81.589 familias recibieron asistencia humanitaria que incluyó casi 9 millones de kilos de alimentos. Venezuela también recibió más de 700.000 toneladas de ayuda internacional.
Una estimación preliminar del PNUD calcula que las pérdidas en viviendas, infraestructura y activos económicos ascienden a unos USD 6.700 millones, en lo que ya se perfila como una de las mayores catástrofes naturales de la historia reciente del país.
