Un hombre produjo un tiroteo este viernes en Trappes, un pueblo en el departamento de Yvelines, al suroeste de París, Francia. Producto del ataque, una persona murió y otras cuatro resultaron heridas, entre ellas una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala.

El tiroteo ocurrió alrededor de las 10:30 hora local (5.30 de la mañana de Argentina) y los servicios de emergencia estaban respondiendo en la escena.

El primer ministro de Francia, Sebastien Lecornu, confirmó las víctimas en la red social X, agregando que el sospechoso fue detenido y puesto bajo custodia policial.

El tiroteo ocurrió en medio de protestas generalizadas en toda Francia por el costo de vida, el aumento de los precios del combustible y la escasez de fondos para las escuelas, entre otros.

El alcalde de la localidad de La Verrière, Nicolas Dainville, explicó que en su municipio resultaron heridas tres personas, entre las cuales había una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y cuyo estado se había logrado estabilizar.

Los otros dos heridos en La Verrière son dos hombres de 29 y 49 años, que fueron trasladados a dos hospitales de la región de París, indicó Dainville.

El alcalde, aunque se mostró cauto sobre la naturaleza de los hechos, indicó a los medios franceses que el autor parecía haber seleccionado a sus víctimas por el color de su piel.

También contó que el atacante, quien fue detenido en Coignières, otra localidad próxima, es un hombre que fue identificado y es originario de Saint Cyr, ciudad del mismo departamento.

“Manifiestamente disparaba al azar y con ganas de provocar una carnicería“, declaró, también en BFMTV, el alcalde de Trappes, Ali Rabeh.

El funcionario continuó: “Es un milagro que no hubiera más víctimas. La persona fallecida es de origen africano y la persona en estado crítico es de origen magrebí“.

Por el momento se desconocen los motivos de los disparos, pero la Fiscalía Nacional Antiterrorista (Pnat, por sus siglas en francés) se hizo cargo del caso. La investigación se abrió por “asesinato en relación con una empresa terrorista“, motivada por “una real o pretendida pertenencia a una raza, etnia, nación o religión determinada“, precisó.