Las negociaciones para un posible encuentro entre el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, y su par ruso, Vladimir Putin, avanzan con mayor velocidad tras la mediación de Donald Trump y el respaldo de varios líderes europeos.

Si bien la cita, aún no tiene un lugar definido, podría convertirse en la primera cumbre directa entre ambos mandatarios desde el inicio de la invasión rusa hace casi tres años y medio, un conflicto que ha provocado miles de víctimas y millones de desplazados.

“Al concluir las reuniones, llamé al presidente Putin e inicié los preparativos para una reunión, en un lugar por determinar, entre el presidente Putin y el presidente Zelensky”, expresó el presidente estadounidense en su plataforma Truth Social. Según adelantó, la hoja de ruta incluye también un encuentro entre los tres líderes.

Desde Berlín, el canciller alemán Friedrich Merz aseguró que Putin aceptó reunirse con Zelensky “en las dos próximas semanas”, mientras que en Moscú un asesor del Kremlin confirmó la disposición del mandatario ruso a dialogar. El gesto es interpretado como un avance relevante tras meses de estancamiento militar en el frente de batalla.

Zelensky, por su parte, calificó su reunión con Trump como el “mejor de nuestros encuentros”. El presidente ucraniano detalló que pudo mostrar “muchas cosas, incluso en el mapa” sobre la situación en el terreno, al tiempo que subrayó la necesidad de contar con el respaldo europeo para avanzar en un diálogo directo con Rusia.

Uno de los puntos centrales discutidos en la Casa Blanca fue el esquema de garantías de seguridad para Ucrania en caso de alcanzarse un eventual acuerdo de paz. Trump indicó que varios países europeos asumirán la responsabilidad de proveer dichas garantías, mientras Estados Unidos coordinará la implementación. Zelensky remarcó la importancia de que Washington envíe “una señal clara” de compromiso con la defensa ucraniana.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó que las garantías fueron eje de las conversaciones, en paralelo con la implicación directa de Estados Unidos y la coordinación con las potencias europeas. Ucrania se comprometió a adquirir armamento estadounidense por un valor de 100.000 millones de dólares, financiados con fondos europeos, como parte del acuerdo. El presidente francés Emmanuel Macron agregó que el paquete incluye asegurar que Kiev mantenga un ejército “robusto” para prevenir futuras agresiones.

Sin embargo, persisten diferencias en torno a posibles concesiones territoriales. Trump ha sugerido que Ucrania considere renunciar a Crimea y parte del Donbás, propuesta rechazada tanto por Kiev como por sus aliados. El canciller Merz lo ilustró con una frase categórica: “Sería equivalente a que Estados Unidos tenga que entregar Florida”.

Además de la dimensión militar, el plan contempla medidas económicas y diplomáticas para sostener la defensa ucraniana, estabilizar la región y mantener la presión internacional sobre Moscú. Zelensky anunció que los aliados formalizarán el marco de seguridad en un plazo de diez días, lo que abriría la puerta para concretar la cumbre con Putin.