Con una emotiva ceremonia en la Basílica de Santa María la Mayor, los cardenales de todo el mundo rendirán este domingo el último homenaje al Papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril. Este acto de unidad y recogimiento marcará el comienzo de los “Novendiales”, los nueve días de duelo y misas que comenzaron con el funeral en la Basílica de San Pedro y que se extenderán hasta el 4 de mayo.

El programa litúrgico, aprobado por la Segunda Congregación General de Cardenales, reunió a 103 purpurados en celebraciones que reflejaron la diversidad que Francisco promovió a lo largo de su pontificado. Cada jornada estuvo dedicada a distintos sectores de la Iglesia, desde la Curia Romana hasta las Iglesias Orientales y los Institutos de Vida Consagrada.

Concluido el luto, la Iglesia Católica se enfrenta a uno de sus momentos más trascendentales: la elección del nuevo Papa.

Según las normas vaticanas, el cónclave deberá iniciarse entre el 5 y el 10 de mayo en la Capilla Sixtina. Serán 135 los cardenales electores, procedentes de 71 países, quienes tendrán la responsabilidad de elegir al sucesor de Pedro en un contexto de tensiones internas y visiones contrapuestas sobre el rumbo futuro de la institución.

En medio de la expectativa, comienza a delinearse el perfil del próximo pontífice. Se busca un líder capaz de unir a una Iglesia diversa, alguien cercano al pueblo, sensible a los desafíos actuales y abierto al diálogo entre sectores progresistas y conservadores. Sin embargo, fuentes cercanas al proceso advierten que no hay una mayoría clara, lo que anticipa un cónclave incierto y cargado de debates de fondo sobre la continuidad del legado reformista de Francisco o un eventual regreso a posiciones más tradicionales.