El buque Iris Dena de la flota iraní.

El buque de guerra iraní IRIS Dena se hundió este miércoles en el océano Índico, cerca de aguas territoriales de Sri Lanka, y dejó al menos 100 tripulantes desaparecidos. La embarcación llevaba 180 personas a bordo y emitió una señal de socorro antes de irse a pique. Las autoridades de ese país rescataron a 30 marinos heridos, varios de ellos en estado grave.

El canciller de Sri Lanka, Vijitha Herath, confirmó el episodio ante el Parlamento y detalló que la alerta se recibió poco después de las cinco de la mañana, hora local. De inmediato se desplegaron dos buques de la Marina y una aeronave para asistir a la tripulación. Los sobrevivientes fueron trasladados al Hospital General de Karapitiya, en la ciudad de Galle.

Aunque oficialmente no se informó la causa del naufragio, el hecho ocurrió en un contexto de fuerte tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel. En el Parlamento, un legislador opositor planteó la posibilidad de que el buque haya sido alcanzado por un bombardeo en el marco de la ofensiva israelo-estadounidense contra objetivos iraníes.

Entre las hipótesis preliminares figura que la fragata podría haber sido impactada por un submarino, aunque hasta el momento no existe confirmación oficial sobre esa versión.

Un portavoz de la Marina de Sri Lanka, Buddhika Sampath, explicó que la respuesta se dio en cumplimiento de las obligaciones internacionales de búsqueda y rescate en el Índico, ya que el incidente ocurrió dentro de la zona asignada a Sri Lanka para ese tipo de operaciones.

Más de 100 desaparecidos

De los 180 tripulantes que se encontraban a bordo del IRIS Dena, 30 fueron rescatados con heridas de diversa consideración. Sin embargo, alrededor de 100 continúan desaparecidos, mientras siguen las tareas de búsqueda en alta mar.

El Gobierno de Sri Lanka aseguró que trabaja para evitar que el episodio derive en “problemas de seguridad en la región”, en momentos en que Oriente Medio atraviesa una nueva escalada militar.