Varios ministros del Gobierno israelí reclamaron la muerte del jeque Hassan Nasrallah, líder del movimiento libanés Hezbolá, quien en su primera aparición pública en más de un año aseguró tener en su poder “cabezas, manos y piernas” de soldados israelíes caídos en la guerra de Líbano del 2006. El ejército de Israel tachó las declaraciones de “bárbaras y cínicas”, mientras que el ministro israelí del Interior, Meir Shitrit, afirmó en la reunión semanal de gabinete que, antes que permitir a Nasrallah negociar sobre la devolución de los cadáveres es necesario eliminarlo.

    El ministro israelí de Vivienda, Zeev Boim, se refirió a Nasrallah como una “rata de canal” que no debe volver a ver la luz del día. Medios israelíes informaron que el Gobierno no negociará el intercambio de prisioneros de Hezbolá por cadáveres de sus soldados. Hace diez años Israel y Hezbolá intercambiaron los cadáveres de 40 combatientes libaneses, entre ellos el del hijo mayor de Nasrallah, a cambio del cadáver de un soldado israelí.

SIN ENERGÍA. Tres días después del acordonamiento de la Franja de Gaza, un millón y medio de palestinos están amenazados por la escasez de energía y cortes de electricidad que afectan amplias zonas del territorio autónomo. La única central eléctrica de la franja apagó ayer una de sus dos turbinas alegando la falta de combustible que debía llegar desde Israel. Su director, Rafik Maliha, anunció, además, que la segunda turbina dejaría de funcionar ayer a la noche.

    Medios israelíes acusan al movimiento islamista Hamas, que gobierna de facto en la Franja de Gaza, de presionar a Israel con los cortes de luz que se esperan una vez que la central, responsable de la mitad de la energía en la región, deje de funcionar. Israel cerró todos los pasos fronterizos con la Franja de Gaza a causa del continuo lanzamiento de misiles de fabricación casera contra su territorio. Según el Gobierno israelí, extremistas de Hamas dispararon desde el martes 160 cohetes Qassam y 100 granadas de mortero contra Israel. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, anunció ayer planes para matar a los tiradores de misiles.

TREGUA. El Gobierno palestino pidió este fin de semana en Cisjordania el fin inmediato de los lanzamientos de misiles contra Israel, tras el recrudecimiento de la violencia en Cercano Oriente.Antes, dos palestinos murieron y tres resultaron heridos en un ataque aéreo israelí contra la Franja. El primer ministro palestino en funciones, Salam Fayad, señaló que los misiles que se lanzan desde la Franja de Gaza no traen más que desgracia.

    En respuesta al ataque, en el que perdieron la vida dos milicianos, la organización radical palestina Hamas, que controla desde junio la Franja, amenazó con reanudar los atentados suicidas en Israel. En respuesta a los lanzamientos de misiles palestinos, Israel cerró el viernes temporalmente los pasos fronterizos a Gaza.

    Este bloqueo total ha suscitado la crítica internacional. El coordinador de ayuda de emergencia de Naciones Unidas, John Holmes, manifestó el viernes ante la ONU su preocupación por el cierre israelí de los pasos fronterizos con Franja de Gaza y alertó de las implicaciones de esa medida, ya que no podrán llegar alimentos ni medicamentos para las acciones de ayuda humanitaria. En términos más duros se expresó el enviado especial de Naciones Unidas para Derechos Humanos en los territorios palestinos, quien, a través de un comunicado emitido en Ginebra, acusó a Israel de cobardía y pidió que los responsables de atacar edificios gubernamentales en Gaza, cuando se celebraba una boda en las cercanías, sean procesados por crímenes de guerra.