Durante un discurso en la Plaza Roja de Moscú con motivo del Día de la Victoria, el líder ruso Vladimir Putin volvió a justificar la invasión a Ucrania y dijo que “defender el país es algo sagrado”.

Ambos países conmemoraron este 9 de mayo la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi en 1945, pero en dos contextos distintos: Rusia como país invasor y Ucrania como país invadido, cuando en aquellos años pertenecían a un mismo Estado.

Mientras el presidente ruso justificó en un desfile de masas en Moscú, con toda la parafernalia militar, la invasión comenzada en febrero de 2022, dando entre otras razones la de salvar al Donbás del nazismo, el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, se vio obligado a grabar su discurso en una calle de Kiev, con una barricada de fondo, para comparar la ofensiva rusa con la nazi.

Justificación de Putin

El ruso aseguró que su Ejército está combatiendo para defender a la “patria” contra una “amenaza inaceptable” que representa su vecino apoyado por Occidente, y pidió que el planeta haga todo lo posible para evitar “el horror de una nueva guerra mundial“.

“Me dirijo a nuestras fuerzas armadas: ustedes luchan por la patria, por su futuro”, afirmó el mandatario ante miles de soldados en un breve discurso en el tradicional desfile militar este lunes.

Respecto de su decisión de enviar las tropas a Ucrania el 24 de febrero, reiteró que las autoridades ucranianas preparaban un ataque contra los separatistas prorrusos en el este del país, querían hacerse con la bomba atómica y recibían el apoyo de la OTAN, una grave amenaza para Rusia.

“Se estaba formando una amenaza totalmente inaceptable, directamente en nuestras fronteras”, dijo Putin, acusando de nuevo al país vecino de neonazi y calificando la ofensiva de “respuesta preventiva” y como “única buena decisión”, reseñó la agencias de noticias AFP.

“Habíamos presenciado el despliegue de infraestructuras bélicas, el incipiente trabajo de centenares de asesores extranjeros y los suministros regulares de las armas más modernas de la OTAN. El peligro iba en aumento día tras día. Rusia repelió la agresión de forma preventiva, fue una decisión forzosa, oportuna y la única correcta, la decisión de una nación soberana, independiente y fuerte”, manifestó.

En la ceremonia del Día de la Victoria rindieron los honores unos 11.000 efectivos agrupados en 33 formaciones de gala pedestres y una columna mecanizada de 131 piezas de armamento histórico y moderno, detalló la agencia de noticias Sputnik. Entre los efectivos que desfilaron por la Plaza Roja había participantes de la operación militar que Rusia lleva a cabo en Ucrania desde el 24 de febrero pasado.

Debido al mal tiempo se canceló a última hora una exhibición aérea que iba a culminar el evento. En un principio estaba previsto implicar en esa exhibición 77 aeronaves, entre ellas el llamado ‘avión del juicio final’ ‒un Ilyushin IL-80 cuya función es servir de puesto de mando aéreo en caso de guerra nuclear‒, el helicóptero Mi-26, considerado como el más grande del mundo, y ocho cazas MiG-29 alineados en forma de Z, el emblema de la operación militar rusa en Ucrania.

Para Rusia y la mayoría de otros países postsoviéticos, la Gran Guerra Patria abarca el período entre la invasión alemana de la URSS, que comenzó el 22 de junio de 1941, y la segunda acta de capitulación militar incondicional del régimen nazi que se firmó a las afueras de Berlín cuando en Moscú ya era la una de la madrugada del 9 de mayo de 1945.

El comandante del Ejército de Tierra, Oleg Saliukov, fue el encargado de capitanear el ceremonial, mientras que el titular de Defensa ruso, Serguei Shoigu, pasó revista a las tropas.

El discurso de Zelenski

El presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, se vio obligado a grabar su discurso en una calle de Kiev. “Hoy celebramos el Día de la Victoria sobre el Nazismo. Y no le daremos a nadie un pedazo de nuestra historia. Estamos orgullosos de nuestros antepasados ​​que, junto con otras naciones de la coalición anti-Hitler, derrotaron al nazismo. Y no permitiremos que nadie se apropie de esta victoria”, afirmó.

“No hay nada más peligroso que un enemigo insidioso, pero no hay nada más venenoso que un amigo fingido”, dijo en referencia a Rusia. “Estas son las palabras del gran filósofo ucraniano Hryhoriy Skovoroda (finales del siglo XVIII). El 24 de febrero nos dimos cuenta de esta verdad cuando un amigo fingido inició una guerra contra Ucrania”.

“Nuestro enemigo soñó que nos negaríamos a celebrar el 9 de mayo y la victoria sobre el nazismo. Que la palabra “desnazificación” (término que utilizó Putin para justificar su invasión de Ucrania) iba a tener una oportunidad (…) . Millones de ucranianos lucharon contra el nazismo (…) y en el Día de la Victoria sobre el Nazismo, luchamos por una nueva victoria”.

“Solo un loco puede querer repetir los 2194 días de guerra (segunda guerra mundial). Cualquiera que esté repitiendo los horribles crímenes del régimen hitleriano hoy está imitando la filosofía nazi, copiando todo lo que ellos hicieron”, agregó.