El régimen de Corea del Norte lanzó este viernes un misil balístico no identificado hacia el mar de Japón, informó el Ejército de Corea del Sur, en un nuevo gesto de tensión que ocurre apenas un día después de que Washington anunciara sanciones económicas contra individuos y empresas vinculadas al financiamiento del programa nuclear norcoreano.

El Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS) confirmó que el proyectil fue disparado a las 12:40 hora local (3:40 GMT) desde una zona del interior norcoreano hacia el mar del Este, sin brindar detalles sobre su tipo, alcance o trayectoria.

Las autoridades de Japón también registraron el lanzamiento y precisaron que el misil habría caído fuera de su zona económica exclusiva, sin reportes de daños o incidentes.

“Se cree que el misil cayó fuera de la zona económica exclusiva de nuestro país. Por el momento, no hay información sobre daños materiales o personales”, señaló la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.

El disparo se produjo un día después de que Pionyang advirtiera que respondería “de forma apropiada” a las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos, que afectaron a ocho personas y dos compañías acusadas de blanquear fondos y canalizar recursos obtenidos a través de ciberestafas y robos de criptomonedas.

De acuerdo con el Departamento del Tesoro estadounidense, los hackers norcoreanos habrían obtenido más de 3.000 millones de dólares en los últimos tres años mediante operaciones ilícitas destinadas a financiar el desarrollo de armas nucleares y misiles balísticos.

Pionyang rechazó las acusaciones y aseguró que las sanciones buscan sofocar el desarrollo soberano del país, prometiendo una respuesta proporcional. El lanzamiento del viernes parece materializar esa advertencia.

El ensayo misilístico ocurre también en un momento clave de la relación entre Seúl y Washington, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump aprobara el plan de Corea del Sur para construir un submarino de propulsión nuclear en territorio norteamericano, una tecnología considerada estratégica y sensible.

De concretarse, Seúl se sumaría a un reducido grupo de países —entre ellos Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Reino Unido, India y Australia— con capacidad de operar submarinos nucleares, un paso que podría alterar el equilibrio militar en el noreste asiático.

El último lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte había tenido lugar el 22 de octubre, poco antes de la visita de Trump a Corea del Sur y meses después de la asunción del presidente Lee Jae-myung.

Desde el fracaso de la cumbre entre Kim Jong Un y Trump en 2019, Corea del Norte se ha declarado un “Estado nuclear irreversible”, manteniendo su programa de ensayos pese a las sanciones internacionales.

Las autoridades de Corea del Sur y Japón se encuentran en coordinación con Estados Unidos para analizar la naturaleza del lanzamiento y sus posibles implicancias para la seguridad regional.

Por el momento, no se han emitido comunicados oficiales adicionales desde Washington, aunque fuentes diplomáticas indicaron que se evalúan nuevas medidas de presión multilateral en el Consejo de Seguridad de la ONU.