Foto: Charly Triballeau/AFP

Nueva York quedó prácticamente paralizada por una tormenta invernal que las autoridades calificaron como la más intensa de los últimos diez años y que este lunes continúa afectando a gran parte del noreste de Estados Unidos.

El fenómeno, con nevadas persistentes, ráfagas que superaron los 100 kilómetros por hora y visibilidad casi nula, obligó a declarar el estado de emergencia y a restringir la circulación para garantizar el trabajo de los servicios esenciales.

Foto: Charly Triballeau/AFP

La prohibición de tránsito para vehículos particulares, camiones, motocicletas y bicicletas comenzó el domingo por la noche y sigue vigente durante la mañana de este lunes. La medida alcanza también a puentes, autopistas y conexiones de transporte con el estado de Nueva Jersey.

El operativo incluyó el despliegue de 5.200 trabajadores en turnos especiales y más de 700 máquinas para esparcir sal y evitar la formación de hielo en las calles. Además, se habilitaron refugios con calefacción en edificios públicos para asistir a personas en situación de calle frente a temperaturas bajo cero y una sensación térmica aún más baja por efecto del viento.

El alcalde Zohran Mamdani pidió a la población permanecer en sus casas y extremar los cuidados, en especial con adultos mayores y personas que necesitan asistencia adicional.

Transporte afectado y alerta por cortes de luz

El temporal impactó de lleno en la movilidad aérea y terrestre. Solo en la tarde del domingo se cancelaron cerca de 7.000 vuelos en la región y este lunes continúan las demoras y reprogramaciones, mientras que en distintas zonas permanece suspendido el transporte público y los servicios de reparto.

Las compañías eléctricas advirtieron sobre posibles interrupciones del suministro por la combinación de nieve húmeda y ráfagas intensas que podrían provocar la caída de árboles y cables.

Foto: Charly Triballeau/AFP

Sin clases y con la actividad cultural suspendida

Las escuelas públicas permanecen cerradas y no hay clases virtuales, mientras que varios espacios culturales y turísticos, incluidos los espectáculos de Broadway, cancelaron su programación de manera preventiva.

En paralelo, equipos de asistencia social recorren las calles para trasladar a personas sin techo a centros de resguardo.

Acumulación histórica y riesgo de fenómeno extremo

El Servicio Meteorológico Nacional prevé acumulaciones de entre 30 y 60 centímetros de nieve, con picos de precipitación de hasta cinco centímetros por hora. Los especialistas advierten que el sistema puede convertirse en un “ciclón bomba”, lo que incrementaría su intensidad.

Las alertas abarcan desde Maryland hasta Maine y alcanzan a ciudades como Boston y Filadelfia, también bajo medidas de emergencia.

Ante el avance de la tormenta, los neoyorquinos colmaron supermercados para abastecerse de alimentos y productos básicos, en escenas que recuerdan a las registradas durante la pandemia y que reflejan el impacto de un temporal que mantiene a la ciudad en pausa.