Ciudad de México, 24 mar (dpa) – Más de 50 medios de comunicación mexicanos, entre ellos las grandes televisoras, radios y diarios, firmaron hoy un pacto para regular la cobertura sobre narcotráfico, que fue celebrado por el gobierno como una “clara muestra de responsabilidad”.
“México vive una situación sin precedentes por los niveles y las formas que ha adoptado la violencia que proviene de la delincuencia organizada”, dice el documento, presentado en el Museo Nacional de Antropología e Historia de Ciudad de México.
En el acto el conductor televisivo Carlos Loret de Mola señaló que el proyecto es una iniciativa “histórica” en la que se involucra a la sociedad, en medio de una situación que ha dejado más de 36.000 muertos en los últimos cuatro años.
El Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia pretende establecer criterios de autorregulación, en un país donde las autoridades exhiben ante los medios a los detenidos, sin sujetarse a la presunción de inocencia, y donde presuntos líderes del narcotráfico han sido entrevistados como estrellas de cine.
El texto fue firmado, entre otros, por los gigantes televisivos Televisa y TvAzteca, los diarios nacionales “El Universal”, “Milenio”, la cadena OEM y “Excélsior” y por medios de zonas golpeadas por la violencia como “Vanguardia” de Coahuila y “La Voz de Michoacán”.
Además cuenta con la adhesión de unas 40 organizaciones y universidades y de personalidades como el escritor e historiador Héctor Aguilar Camín y el escritor Homero Aridjis.
En un comunicado, el presidente Felipe Calderón dijo que el documento tiene “la mayor trascendencia” y celebró que se rija “por los principios rectores de pleno respeto a la libertad de expresión, independencia editorial, profesionalismo y responsabilidad social”.
“Este acuerdo es, de nueva cuenta, una muestra clara de la responsabilidad ejercida por los medios de comunicación firmantes para enfrentar el fenómeno de las organizaciones criminales y la violencia que éstas generan”, indicó.
El objetivo del acuerdo es proponer criterios editoriales comunes para la cobertura informativa y “establecer mecanismos que impidan que los medios se conviertan en instrumentos involuntarios de la propaganda del crimen organizado”.
En los últimos años, los grupos del crimen organizado han recrudecido sus estrategias, con decapitaciones o hechos de alto impacto, que muchas veces van acompañados por “narcomensajes” en los que exponen sus puntos de vista y acusan a autoridades de complicidad.
El documento establece, entre otros puntos, que se debe impedir que “los delincuentes o presuntos delincuentes se conviertan en víctimas o héroes públicos”,además de que se deben establecer criterios precisos para la difusión de imágenes y fotografías.
“Cada medio debe instituir protocolos y medidas para la seguridad de sus periodistas y reporteros”, añade, como eliminar la firma en notas sobre estos temas, hacer coberturas conjuntas con otros medios y no hacer reportes en vivo desde las zonas más violentas.
Organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras consideran a México uno de los países más riesgosos para ejercer el periodismo por las amenazas del crimen organizado, que en muchos casos llevan a la autocensura en las zonas más riesgosas.
El acuerdo, del que se han mantenido al margen otros medios, como los diarios “Reforma” y “La Jornada”, establece que la prensa no deberá difundir información que ponga en riesgo operativos de las autoridades contra la delincuencia organizada.
