El flamante primer ministro Mark Carney.

El líder del Partido Liberal Mark Carney, ganador de las elecciones legislativas del lunes con 168 escaños para su partido, solo cuatro por debajo de la mayoría absoluta, ha prometido no retroceder ante el presidente estadounidense, Donald Trump.

En su primera conferencia al conocerse los resultados, Carney sostuvo: “Estados Unidos quiere nuestra tierra, nuestros recursos, nuestra agua, nuestro país, y no son amenazas gratuitas. El presidente Trump quiere quebrarnos para poseernos. Y eso no pasará, nunca jamás pasará“, proclamó.

Con todo, afirmó que se sentará a negociar con Trump como lo hacen “dos naciones soberanas“.

Este lunes, en plena jornada electoral y en un ejercicio inédito de intromisión política, Trump aseguró otra vez que Canadá debe convertirse en el estado 51 de los Estados Unidos.

Carney añadió: “El sistema de libre comercio global anclado en Estados Unidos, un sistema del que Canadá ha dependido desde la Segunda Guerra Mundial, un sistema que, si bien no es perfecto, ha contribuido a la prosperidad de un país durante décadas, ha terminado“.

Estas son tragedias, pero también es nuestra nueva realidad. Hemos superado el shock de la traición estadounidense, pero nunca debemos olvidar las lecciones“, señaló.

Carney reiteró su promesa de hacer que la economía canadiense dependa menos de Estados Unidos y reducir las barreras comerciales entre provincias.

Sin mayoría

Los liberales obtuvieron en 169 escaños sobre 343, informó el diario Toronto Star, por lo que podrían verse obligados a gobernar con el apoyo de otro partido.

Los partidos necesitan 172 asientos del Parlamento para formar mayoría.

El Partido Conservador, de Pierre Poilievre, seguirá en la oposición al obtener hasta ahora 144 sillas.

El Bloque Quebecois obtenía 22 escaños; New Democrats (NPD), 7; y Greens (GPC), uno.

Las amenazas de anexión del presidente estadounidense Donald Trump y su guerra comercial fueron ejes de la campaña federal, en la que el alto costo de la vida, la inmigración y la vivienda también fueron centro de preocupaciones.

Carney, ex gobernador del Banco de Canadá, debutante en la arena política, se presentó durante la campaña como la mejor alternativa para hacerle frente a Trump. Con su victoria, los liberales se aseguran un cuarto mandato consecutivo.

Hace apenas unos meses, el camino parecía despejado para que los conservadores liderados por Pierre Poilievre volvieran al poder tras 10 años de mandato de Justin Trudeau. Pero el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y su ofensiva sin precedentes contra Canadá han cambiado el escenario.

Poilievre reconoció la victoria de Carney y prometió que exigirá la rendición de cuentas al Gobierno.

Con información de Noticias Argentinas.