El icónico Monte Fuji de Japón fue el escenario de dos rescates de un estudiante universitario chino en el lapso de una semana. Primero, el hombre, de 27 años, falló en su intento de escalar el volcán nipón tras sufrir “mal de altura“, por lo que debió ser rescatado en helicóptero. Y luego, al notar que su teléfono celular se quedó en el monte, el sujeto decidió volver a subir el pico, terminando nuevamente afectado por esta condición y requiriendo otra vez auxilio.
Según comunicó la policía de la prefectura de Shizuoka, el primero de los rescates se efectuó a 3.776 metros sobre el nivel del mar, y requirió la movilización de efectivos y un helicóptero.
Pocos días después, el mismo sujeto fue hallado, por otro escalador, a aproximadamente 3.000 metros de altura, nuevamente en incapacidad de avanzar o descender por sus propios medios. Según afirmaron los efectivos, el estudiante regresó a buscar su teléfono celular, extraviado durante el primer rescate.

Ambos intentos de subir el Monte Fuji se efectuaron fuera de temporada, la cual se corresponde a los meses entre julio y septiembre.
El “mal de altura”, condición que truncó los intentos de este escalador, es un malestar corporal que se genera cuando el cuerpo no puede adaptarse rápidamente a la disminución de oxígeno a gran altura.
