La caída de Nicolás Maduro abrió una serie de interrogantes sobre una posible traición dentro de su entorno más cercano. De acuerdo con un análisis difundido por la cadena Fox News, la rapidez y facilidad con la que se ejecutó la operación estadounidense alimentó las sospechas de que el líder chavista pudo haber sido entregado por integrantes de su propia estructura de poder.

Uno de los puntos que más llamó la atención de analistas fue la ausencia de reacción de las Fuerzas Armadas venezolanas. Según el informe, el ejército no ofreció resistencia durante la incursión extranjera, pese a contar con un amplio despliegue militar y capacidad operativa.

El reporte puso especial atención en el silencio y la conducta de la cúpula chavista tras el operativo. Entre las figuras mencionadas aparece Diosdado Cabello, ministro del Interior y uno de los dirigentes más influyentes del oficialismo, a quien algunos analistas ya señalan como el heredero político natural del movimiento.

También se menciona a Vladimir López, jefe de las Fuerzas Armadas, quien condenó públicamente lo que definió como una “agresión militar criminal” y denunció el uso de misiles en Fuerte Tiuna. Sin embargo, especialistas calificaron su respuesta como insuficiente frente a la pasividad de las tropas durante la captura de Maduro.

Desde el plano de la inteligencia, Jorge Jraissati, jefe del Grupo de Inclusión Económica, sostuvo que la operación evidenció un alto nivel de información sobre el terreno. Según afirmó, la captura del mandatario solo fue posible gracias a una combinación de inteligencia estadounidense y cooperación interna de actores venezolanos.

Expertos evalúan si Cabello, López u otros mandos militares facilitaron la operación para proteger sus propias fortunas y garantizar su seguridad política ante un eventual escenario de transición democrática que podría dejarlos expuestos.

Mientras persisten las especulaciones, el clima en las calles se volvió tenso. En distintas ciudades, la población comenzó a abastecerse de alimentos ante la incertidumbre institucional, al tiempo que continúa sin información confirmada sobre el paradero de la dirigente opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.