Con un panorama más favorable para el Partido Demócrata, los últimos sondeos sitúan a la actual vicepresidente Kamala Harris como la ligera favorita para las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos, por delante del millonario Donald Trump, del Partido Republicano. Tras liberarse del “lastre” que representaba la debilitada candidatura de Joe Biden, el partido se prepara para su convención nacional con un aire renovado, alejándose del pesimismo que prevalecía semanas atrás.

Desde este lunes hasta el jueves, bajo estrictas medidas de seguridad, la cúpula demócrata se reunirá en Chicago. En este encuentro formal, Harris aceptará oficialmente la candidatura presidencial y contará con el respaldo de figuras clave del partido, como Barack Obama y Hillary Clinton.

Mientras tanto y preocupado por el avance de su rival en las encuestas, Donald Trump planea contrarrestar la atención mediática de la convención demócrata con una semana de campaña intensa. A poco más de dos meses de las elecciones del 5 de noviembre, el expresidente se enfocará en los estados clave de Pensilvania, Michigan, Carolina del Norte y Arizona.

Los últimos sondeos muestran a Harris con una leve ventaja sobre Trump. Según una encuesta de ABC News/Washington Post/Ipsos, la vicepresidenta obtiene un 50% de apoyo frente al 45% de Trump. En el promedio de encuestas de FiveThirtyEight, Harris supera al magnate por 2,6 puntos, y un estudio de The Hill/Decision Desk revela que la ventaja es más estrecha, apenas 1,8 puntos.

Estos números contrastan con los de hace menos de dos meses, cuando Trump lideraba las encuestas tras el bajo rendimiento de Biden en el debate presidencial de junio. Incluso, el atentado fallido contra el republicano en Pensilvania el 14 de julio parecía darle un nuevo impulso. Sin embargo, el binomio Kamala Harris-Tim Walz revirtió la situación en pocas semanas, dejando ahora a Trump en una posición más incómoda.

En este escenario, Trump ha continuado atacando a sus rivales en temas de economía y migración, además de burlarse de la edad de Biden. Sin embargo, la juventud ahora está del lado de Harris, quien a sus 59 años es 19 años más joven que Trump. Los analistas señalan que su sentido del humor también podría ser una ventaja en la campaña, en contraste con las ironías de Trump, que no parecen estar funcionando.

La convención demócrata se inaugurará oficialmente este lunes con un discurso de despedida de Biden, en el que ratificará su apoyo a la candidatura de su vicepresidenta y delineará el legado de su gestión. Se espera la asistencia de unas 50.000 personas en el United Center de Chicago, con un fuerte dispositivo de seguridad para prevenir cualquier incidente, especialmente tras el intento de atentado contra Trump.

Harris contará con el respaldo de los principales referentes del partido, incluidos el expresidente Barack Obama y su esposa Michelle, la excandidata presidencial Hillary Clinton, la expresidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi y el actual líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries.