Celso Jaque, junto a intendentes, representantes legislativos y empresarios mantuvieron la primera reunión formal con los responsables del parque de alta tecnología Zhong Guan Cun. Quienes asistieron al cónclave quedaron sorprendidos por el mecanismo de trabajo y la cantidad de empresas aglutinadas en este ámbito científico – técnico.

Estamos hablando de 39 universidades, 200 institutos de investigación y 18 mil empresas distribuidos en 10 parques instalados en 230 hectáreas. Para dar una real dimensión, en conjunto suman más de un millón de empleados, ni más ni menos que la población del gran Mendoza.

Compañías como Lenovo en computación o Baidu, el mayor buscador de internet, competidor de los reconocidos Google, Microsoft, Oracle o Nec, son algunas de las compañías que se desarrollan y operan en este ámbito.

China ya comenzó el proceso de modificar el estigma que caía en muchos de sus productos, del modelo de la copia al modelo de la creación. Ya son autosuficientes en el desarrollo de chips y seguramente sorprenderán con más innovaciones, sumando valor agregado a los millones de productos que se exportan al mundo entero.

Los mendocinos buscan en este país consolidar las relaciones con el monstruo asiático y seducir a sus autoridades y empresarios con la idea de avanzar en acuerdos más trascendentes y duraderos para nuestra economía. Pero la tarea no es fácil.

El esquema de negociación y el proceso que demanda generar confianza en el otro es muy distinto al que nos tienen acostumbrados el resto de los mercados tradicionales. El chino es uno de esos que obliga a conocer a la perfección la dinámica con la que observan el mundo.

No alcanza con buenos gestos hay que salir a demostrar lo que somos capaces de construir desde nuestro lugar.

Las leyes chinas son muy rígidas a la hora de aceptar inversiones foráneas. Pero sus dirigentes supieron encontrar una vuelta a esta situación que roza más lo ideológico que lo técnico. La apertura de su economía es dirigida desde el gobierno, que entiende que un fenómeno de estas características no puede ser negado, por el contrario, lo gestionan desde lo público con precisión.

Medidas que amortiguan el impacto impositivo, protección de la propiedad intelectual, líneas de crédito y esquemas diferenciales son algunos de los beneficios que ofrece el gobierno central a los inversores privados.

Las puertas están abiertas. El primer paso ya se dio, aunque en este puñado de mendocinos sepan y lo digan, solo es el primer paso.