El caso de Victoria Martens, una niña que fue violada, desmembrada y quemada justo el día en que cumplía 10 años, conmocionó a Nuevo México. El jefe policial de Albuquerque describió el asesinato como el “más espantoso” que ha visto en toda su carrera.
Pero, de acuerdo a documentos oficiales citados por medios locales, la tragedia había comenzado antes y planificada por su propia madre: Michelle Martens. La mujer de 35 años confesó a la policía que había buscado hombres por internet y en su trabajo para que abusaran sexualmente de su hija en al menos tres ocasiones.
Aseguró que no lo hizo por dinero, sino porque lo disfrutaba, de acuerdo a los documentos vistos por Albuquerque Journal.
“Michelle dijo ‘sí’ cuando se le preguntó si había acordado con ellos en internet o por teléfono que podían ir a su casa y tener sexo con su hija”, escribió un investigador en uno de los documentos, en los que no quedó claro el momento en el que la mujer comenzó a planear esos encuentros.
El último fue a fines de agosto. Ese día, la niña esperaba por su madrina, quien le iba a regalar de cumpleaños la manicura y pedicura que había pedido. Nunca lo recibió. En la noche, Victoria fue drogada con metanfetamina, abusada sexualmente, acuchillada y quemada en su casa.
Fuente: Univisión y AP.
