El Congreso de Paraguay aprobó hoy el juicio político al presidente, Fernando Lugo, por su presunta responsabilidad en el enfrentamiento del viernes que dejó 11 campesinos y seis policías muertos en un predio rural del noreste del país.
El mecanismo se puso en marcha en una sesión matutina de la Cámara de Diputados y el asunto pasó inmediatamente al Senado, que en sesión extraordinaria aprobó el reglamento y dispuso que la sentencia fuera mañana mismo.
Los fiscales acusadores son Oscar Tuma y Carlos Liseras, del Partido Colorado; Clemente Barrios y José López Chávez, de la Unión de Ciudadanos Eticos (UNACE), y Jorge Alvarez, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).
El proceso continuará mañana al mediodía local (16:00 GMT) con otra sesión extraordinaria del Senado para que el mandatario haga su defensa, personalmente o a través de sus abogados.
A las 18:30 GMT se procederá a evaluar las pruebas en contra del mandatario y se calcula que a las 20:30 GMT se dictaría la sentencia, si todo transcurre como prevén los legisladores de la oposición.
La crisis política generó un estado de crispación, según el oficialismo, y movilizaciones de ciudadanos hacia la sede del Congreso, cuyos alrededores fueron reforzados por la policía para evitar incidentes.
Las Fuerzas Armadas afirmaron que respetarán la Constitución y las leyes ante la crisis que se desató en el país y a través de un comunicado oficial señalaron que “se mantienen dentro de su función específica que le confiere la Constitución Nacional y las leyes, respetando el ordenamiento constitucional y democrático vigente”.
Los presidentes de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) decidieron enviar de inmediato una misión de cancilleres a Asunción, para asegurar “el pleno respeto al orden democrático”.
Según el canciller brasileño Antonio Patriota, el viaje fue decidido en el marco de una reunión cumbre de emergencia de UNASUR celebrada hoy en Río de Janeiro al margen de la Conferencia Río+20, y se realizará en el marco “del espíritu del protocolo adicional del tratado constitutivo de la UNASUR”, que sella el “compromiso con la democracia” de los países miembros.
El dirigente Ricardo Canesse, del oficialista Frente Guasú, calificó como “una payasada” el juicio político. “Vamos a hacer el ridículo internacional”, dijo Canesse tras una reunión con Lugo en la residencia presidencial y advirtió que “los países sudamericanos no van a reconocer al gobierno que surja de esta payasada”.
El senador Marcelo Duarte, del opositor Partido Patria Querida (PPQ), explicó que el apuro por resolver el juicio y dictar sentencia mañana, sin dar mucho tiempo a la preparación de la defensa, es consecuencia de que “hay sectores que creen que las actitudes y el mensaje de hoy del presidente Lugo, más otras informaciones que hablan de movilizaciones para impedir el normal desempeño del Congreso, conlleva riesgos”.
El nuncio apostólico Eliseo Ariotti, en su condición de embajador del Vaticano, hizo un llamado a la reflexión y a “tener un espíritu de firmeza y serenidad” ante los acontecimientos, pero aclaró que la Nunciatura no se inmiscuye en los asuntos internos y que un pronunciamiento de la Iglesia católica corresponderá a la Conferencia Episcopal de Paraguay.
