Este martes 5 de noviembre se realizarán las elecciones presidenciales en Estados Unidos, donde más de 200 millones de personas están convocados a decidir entre los dos principales candidatos: el republicano Donald Trump y la demócrata Kamala Harris, para saber quién ocupará el puesto que dejará vacante Joe Biden en la Casa Blanca.
Tras meses de campaña, este martes los estadounidenses se acercarán a votar, o lo harán por correo, para decidir quién será quien conduzca los destinos del país desde Washington por los próximos 4 años.
Los candidatos
La disputa está compuesta por los únicos dos partidos que componen el sistema electoral norteamericano: el Partido Republicano, representado por Trump, y el Partido Demócrata, representado por Harris.

Ambos ya ocuparon altos cargos dentro del Poder Ejecutivo de Estados Unidos, Harris es la actual vicepresidente en la administración de Biden, y Trump ya cumplió mandato como presidente del país, entre 2016 y 2020.
Mientras que el expresidente fue la cara de los republicanos desde el comienzo de campaña, Harris asumió este rol luego de que Biden abandonara la carrera en julio de este año.

Tras la designación de la vicepresidente como candidata de los demócratas, Trump salió rápidamente a declarar que “es más fácil derrotar a la vicepresidenta Kamala Harris que a Biden”. Lo que comenzó los cruces entre ambos candidatos a la presidencia.
Estados clave
Según indica el sistema electoral norteamericano, a pesar de los millones de votantes, el próximo o la próxima presidente será elegido por solo 538 votos.

Estos corresponden a los miembros del Colegio Electoral de Estados Unidos, quienes representan a cada estado, proporcionalmente por el tamaño de su población. Los votos de estos se corresponden con lo que el electorado marque en las urnas de cada uno de estos.
Debido a este sistema, un estado como California, con una población de aproximadamente 39,5 millones de personas, tiene un mayor peso electoral que Dakota del Norte, que tiene dentro de sí alrededor de 780.000 personas.
Entonces, se entiende que hay estados donde la contienda política tiene un mayor impacto en el resultado final del escrutinio, pero también el factor de la división entre ambos partidos supone que en algunos estados una victoria republicana o demócrata sea menos clara que en otros.
Por ejemplo, California es claramente uno de los estados con mayor apoyo demócrata en Estados Unidos, mientras que Dakota del Norte, según las encuestas, es un estado mucho más dividido, y su resultado es todavía una incógnita.
Al tener en cuenta estos parámetros, los estados más determinantes en las próximas elecciones, principalmente, son:
- Pensilvania
Con 19 votos, es uno de los más divididos históricamente. En 2016, en esta jurisdicción, Trump se impuso por una mínima diferencia, según las encuestas en esta convocatoria, sus ciudadanos se volverían a inclinar ligeramente por Trump.
Para esto, las principales ciudades (Filadelfia y Pittsburgh) serían clave en una potencial victoria demócrata.
- Arizona
El estado sureño cuenta con 11 votos en el Colegio de Electores. Su división política se vio reflejada en las elecciones de 2020, donde Biden superó a Trump por tan solo 10.457 votos.
Sin embargo, uno de los puntos más importantes de la campaña de Trump, la inmigración ilegal, será un factor clave en este electorado, ya que Arizona es uno de los puntos más importantes para la llegada de inmigrantes desde su frontera con México.
- Georgia
Al ser un estado con una gran historia conservadora y religiosa, tradicionalmente en Georgia sus 16 votos fueron casi siempre para los candidatos republicanos.
Sin embargo, los movimientos por la igualdad racial llevaron a que en 2020 Biden ganara sorpresivamente en este estado. Por lo que en esta jurisdicción aún se debate para qué lado tornará en estas elecciones.
- Carolina del Norte
También con 16 votos, según las encuestas en este estado, los republicanos se estarían imponiendo con una pequeña ventaja. Además, sus ciudadanos no eligen a un candidato demócrata desde Barack Obama en 2008.
No obstante, en sus últimas elecciones estatales en 2017, el demócrata Roy Cooper se convirtió en su gobernador, por lo que una victoria demócrata no sería tan sorpresiva en Carolina del Norte.
Temor por la violencia política
El factor más alarmante en los comicios será como se comportarán los votantes durante la jornada electoral y al conocerse los resultados.
Movimientos como “Stop the Steal”, desde el seno republicano más extremista, ya comenzaron a plantear la idea de que el Trump solo podría ser derrotado a partir de un fraude electoral. A partir de esto, miembros de esta organización declararon contar con “un plan” en caso de que el republicano no sea electo.
Este tipo de movilizaciones, sumado a los intentos de asesinato que sufrió Donald Trump durante su campaña, llevaron a que el clima previo a las elecciones sea preocupante e incierto.
Por este motivo, desde el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos compartió un comunicado donde alertó sobre la existencia de “violentos domésticos antigubernamentales o antiautoritarios, muchos de los cuales probablemente se inspirarán en quejas políticas, partidistas o teorías conspirativas”.
Según el ente gubernamental, la existencia de estos supone un aumento en “el riesgo de violencia contra objetivos gubernamentales y opositores ideológicos”.
A partir de esta valoración, en gran parte de los puntos de votación se implementarán estrategias para garantizar la seguridad de quienes se involucren en la votación. Entre las medidas anunciadas, se comunicó que se aplicarán cristales antibalas, drones, botones de pánico y hasta francotiradores, para evitar cualquier posible incidente en estos puntos.
”Hemos aceptado que el miedo a la violencia se ha convertido en algo común. Los funcionarios electorales de todo el país están diciendo que necesitan estas medidas para sentirse seguros”, declaró la exdirectora ejecutiva de la Comisión Electoral de Milwaukee, Claire Woodall.

Además, temiendo que se repita lo ocurrido el 6 de enero de 2020, en el Capitolio estadounidense se efectuaron simulacros de evacuación con la participación de un gran número de policías y una docena de helicópteros.
Voto por correo
Aunque los comicios tendrán lugar el próximo martes, muchos estadounidenses ya efectuaron su derecho al voto por medio del “voto por correo”, el cual se popularizó en gran manera para estas elecciones.
La propia vicepresidente y candidata a llegar a la Casa Blanca, Kamala Harris, anunció que ya efectuó su voto por este medio. “De hecho, acabo de completar mi papeleta de voto por correo”, comentó la candidata demócrata.
Además de Harris, otras celebridades también compartieron que efectuaron su voto por este medio. Figuras del espectáculo como la actriz y cantante Selena Gomez compartieron imágenes haciendo uso de este medio de votación.

Qué puede significar esta elección para la Argentina
Como máxima potencia económica, militar y geopolítica del mundo, lo que ocurra en estos comicios tendrá una repercusión directa en las distintas presidencias al rededor del mundo.
No obstante, el reciente acercamiento de la gestión de Javier Milei a los dirigentes norteamericanos, hace que la elección de su futuro presidente tenga un peso aún mayor en el futuro geopolítico de la Argentina.
El lineamiento estratégico que el Gobierno liberal busca marcar en sus relaciones con el mundo se vio marcado en la destitución de Diana Mondino en el rol de canciller. La exministra de Relaciones Exteriores fue despedida por votar a favor de Cuba sobre el levantamiento del bloqueo que los norteamericanos aplican a los isleños desde hace décadas.
Para Milei, esto fue un error imperdonable, ya que, a su entender, la Argentina debía haber votado junto con Israel y Estados Unidos, los únicos países en apoyar la continuidad del embargo.
En estas elecciones, el jefe de Estado argentino tiene un claro candidato favorito: Donald Trump, con quien mantuvo varios encuentros desde que llegó a la Casa Rosada.

Además, otro factor por el cual la Argentina se encuentra expectante a estas elecciones es el cambio que esto podría suponer en las relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Concretamente, cualquiera de los dos candidatos que llegue a la Casa Blanca supondrá un cambio en el manejo del FMI. Esto debido a que el Gobierno norteamericano entrante nombrará a nuevos funcionarios en la Secretaria del Tesoro estadounidense y en la Silla del FMI.
Con información de CNN, Infobae, The New York Times, Universidad de La Sabana, Swissinfo, La Nación.
