La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, sumó nuevos elogios al programa económico impulsado por la administración que encabeza Javier Milei.
La titular del organismo volvió a dejar al descubierto su satisfacción frente a los avances logrados por el gobierno argentino, motivo que derivó en un nuevo programa de financiamiento por USS 20.000 millones.
“La Argentina ha demostrado que esta vez es diferente. Hay determinación para encaminar la economía de manera sólida. Se pasó de un alto déficit a un superávit, de una inflación de dos dígitos a cifra que en febrero bajó de 3%; de una pobreza superior al 50% a una actual de alrededor del 37%. Sigue siendo muy alta, pero está descendiendo. El Estado se está retirando de donde no debe estar, para permitir mayor dinamismo del sector privado”, precisó Georgieva durante una conferencia de prensa.
En esa misma línea, la directora gerente del FMI ponderó el impacto positivo que mostraron los mercados tras el anuncio del programa con el organismo y adelantó que en el transcurso de esta tarde se llevará a cabo un debate con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien hablará de “regulación inteligente, es decir, de cómo hacer que la economía sea más vibrante sin ser un obstáculo para la iniciativa privada”.
Más allá de los índices positivos que demuestra Argentina, la funcionaria del Fondo Monetario advirtió sobre los riesgos que enfrenta el país: “Para Argentina sería estar sola en esta estabilización macroeconómica. Pero el país no está solo. Ahí estamos. El Banco Mundial está ahí. El Banco Interamericano de Desarrollo está dando un paso al frente. Hay una oportunidad muy importante para Argentina en un mundo hambriento de lo que Argentina produce, tanto en agricultura como en minerales, minería, gas, litio”.
Y profundizó los conceptos vertidos: “Los riesgos incluyen un empeoramiento del entorno mundial. Eso tendría un impacto negativo en Argentina. A nivel interno, el país va a elecciones en octubre. Es muy importante que la voluntad de cambio no se descarrile. Hasta ahora, no vemos que ese riesgo se materialice. Pero yo le pediría a la Argentina que mantenga el rumbo”.
