The Crown, la serie sobre la familia Real lo muestra a Felipe como un hombre que de ser un marido casi ejemplar se transformó en un engreído que no toleró el nuevo rol que asumió su esposa cuando fue coronada.
Pero no sólo eso sino que también lo muestran como mujeriego y como un padre frío que entabló una pésima relación con su hijo Carlos.


La serie original de Netflix, que sigue a la Familia Real, ha tomado, entonces, al príncipe de Edimburgo como un personaje que está, que acompaña, que a veces opina -más que nada en las dos primeras temporadas de las cuatro que se emitieron hasta ahora-, pero que no tiene mayor peso en la trama ni en los destinos del Imperio británico.


