El gobierno noruego ofreció la tercera parte de su porcentaje del programa de vacunas COVAX para que los países más empobrecidos del planeta puedan comenzar a vacunar a sus grupos de riesgo con más rapidez.

Hasta el momento, Noruega ha inmunizado solo al 5% de su población, lo que significa unas 260 mil personas, y a diferencia de otros países europeos, no ha realizado acopio de vacunas ni grandes negociaciones con los laboratorios.

El país depende en gran medida del programa COVAX de la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, el gobierno ha decidido que “del total de 1,9 millones de dosis destinadas a Noruega, 700.000 sean redistribuidas en las naciones de bajos recursos“, explicó Dag-Inge Ulstein, el ministro noruego de Desarrollo Internacional.

“La gente pregunta por qué estamos dando las vacunas que nosotros también necesitamos aquí. Esta es una buena pregunta que nos pone en un dilema, más que nada moral. Pero la respuesta es igual de simple: el virus no conoce de fronteras. Esto no es algo de afectación local nada más. Y esa combinación de solidaridad y auto-preservación no me deja otra opción más que mantenerme firme en al postura de poder colaborar con quienes tienen menos posibilidades de enfrentar las consecuencias, sobre todo económicas, de la pandemia“, detalló el ministro.